La guipuzcoana Mausa es una pyme familiar de Oiartzun especializada en fabricación aditiva industrial desde hace ya nueve años. Y la continua innovación es la seña de identidad de la compañía. En 2022 incorpora una máquina de impresión híbrida, denominada Lumex Avance-25 de Matsuura, que imprime en 3D y mecaniza la vez. “Es la única que hay en España”, destaca Amalia García, Office Manager de la compañía a la revista digital de SPRI.
“Fabricamos cualquier tipo de pieza en plástico en 3D, adaptándonos a las necesidades de cada cliente y optimizando el diseño para mejorar funcionalidad y rendimiento”. Sus clientes son muy variados: sectores de robótica, automoción, médicos o naval. La plantilla de Mausa está conformada por 19 personas en plantilla y la facturación se elevó el pasado año a 2,2 millones, lo que supone un incremento de un 120% respecto a 2017, antes de incorporar la impresión 3D. Entonces el personal era también casi tres veces inferior. La I+D es importante para la compañía y cada año acometen un proyecto de innovación. Mausa quiere expandirse en el extranjero. “Vendemos de manera puntual en India, Egipto e Italia. Pero vamos a poner el foco en Francia y Mexico. Para dar cabida a la creciente demanda y poder continuar ampliando capacidades, “queremos buscar una sede más grande, estamos limitados por el espacio de nuestras actuales instalaciones”. Ver más aquí



