20221113

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Domingo, 13 de noviembre de 2022
Núm 1287/2022
Año XXXV

Las familias vascas se refugian de forma masiva en el crédito en vísperas de la recesión (El Correo)

Los vascos recurrieron al crédito en la primera mitad del año por valor de 2.375 millones de euros, según datos del Banco de España. Un crecimiento que no tiene precedentes en los últimos diez años, exceptuando el primer semestre de 2020, cuando se registró el aluvión de ‘préstamos covid’, respaldados por el ICO y Elkargi, que contribuyeron a elevar su flujo en Euskadi hasta los 6.000 millones. El volumen total en la comunidad asciende a 72.629 millones. Salvo durante el confinamiento, es la cantidad más alta desde 2013, cuando todavía pesaban las deudas arrastradas tras la crisis financiera de 2008. Y, además, el crédito que porcentualmente está creciendo más es el personal. Mientras se desarrollaban las primeras semanas de la invasión rusa de Ucrania y aceleraba la escalada de precios, el recurso al dinero prestado se incrementó ante una expectativa de subida de tipos de interés que el Banco Central Europeo (BCE) no verbalizó hasta junio. En el sector privado, el crédito vasco asciende a 62.419 millones de euros, tras aumentar un 2,69% en el segundo trimestre. Es el crecimiento más alto de toda España, solo por detrás del anotado en Madrid, con el 2,91%. Muchas familias aprovecharon esos meses para hacer acopio ante la crisis que los analistas ya avanzaban. En el conjunto del grupo Kutxabank, el préstamo personal creció en 410 millones, un 9,7% más –3% en las oficinas vascas–. Y el que se destina a la rehabilitación de vivienda subió un 12,6%. Ante la crisis energética, muchos hogares han financiado obras de mejora en el aislamiento de sus casas para afrontar el invierno. El mayor incremento en este capítulo recae sobre el ‘crédito verde’: un 34% para la compra de electrodomésticos o vehículos. En cuanto al comercio, el que soporta las compras financiadas aumentó un 4,5%. Son datos que en Euskadi, explican desde la entidad financiera, presentan valores más planos, con una evolución estable.

«Hay que tener cuidado y aumentar la vigilancia sobre los préstamos» (El Correo)

El director del área financiera de Funcas, el ‘think tank’ de la CECA, y catedrático de la Universidad de Valencia, Santiago Carbó, identifica un punto de inflexión con la subida de los tipos de interés en verano y alerta sobre la necesidad de vigilar los créditos. "Hay que tener en cuenta el nivel de ahorro que dejó la pandemia, que fue muy elevado. Además, junio marcó un punto de inflexión. En el segundo trimestre se creció mucho y la gente estaba relajada. Pero desde el anuncio del BCE de que iba a subir los tipos, todo se enfrió. Es lo que estamos viendo aho- ra. No creo que haya habido un comportamiento oportunista, nadie esperaba esta subida de tipos...Hay que tener cuidado y aumentar la vigilancia. Es ahora cuando vencen muchos ‘créditos covid’ avalados por el ICO que hay que empezar a pagar...No estamos hablando de una situación crítica en estos momentos. Estamos mucho mejor que en 2008. Ahora tenemos mucha liquidez, hay mucho ahorro. En la anterior crisis financiera, el endeudamiento bruto que había no es comparable...Lo que hay que hacer es tener una perspectiva racional del consumo. El uso de la tarjeta de crédito depende de las circunstancias, el gasto o los ingresos". 

La factura energética de los hogares vascos se dispara un 124% y ahoga a las familias (Diario Vasco)

El escenario inflacionista ha disparado su factura energética. Con el combustible, el gas y la electricidad instalados en cotas altísimas, los hogares de Euskadi pagan un 124% más que hace un año. De los 1.000 euros de gasto anual se ha pasado a 2.300. El escenario inflacionista que padece el mundo tensiona cada vez más a las familias vascas. DV ha realizado esta comparativa en la que han participado el Ente Vasco de la Energía (EVE), el organismo oficial de Euskadi que elabora estadísticas mensuales y anuales sobre esta materia, y el Grupo Mutua Propietarios, que acaba de publicar un estudio sobre este asunto tras realizar más de 1.000 entrevistas en el mes de septiembre. En base a ambas fuentes, cabe señalar que el recibo energético de los hogares de Euskadi ha registrado una subida interanual de 1.300 euros al pasar de los 1.028 euros del año pasado a los 2.310 de 2022, un ejercicio marcado por una inflación que ha llegado a superar el doble dígito y que ahora está en el 7,3%. Iñigo Ansola, director general del EVE, reconoce que desde el segundo semestre de 2021 Europa está sufriendo una crisis de precios de la energía que está impactando directamente sobre las economías domésticas. Ansola agrega que, pese a que Euskadi está «menos expuesta» a los efectos directos de esta crisis ya que cuenta con una «buena» infraestructura de suministro energético y una «alta» diversificación de las fuentes de aprovisionamientos de gas, los efectos económicos indirectos son «considerables», sobre todo a través del aumento del precio del gas y del petróleo, pero también por el encarecimiento o la escasez de otras materias primas que «repercuten negativamente» tanto en la renta disponible de los hogares, en particular en la de los más vulnerables, como también en el tejido empresarial. Con vistas al futuro, Ansola reflexiona sobre el rumbo a tomar para ser más eficientes. Y dice que las economías más avanzadas tienen ese reto: «Impulsar un cambio cultural en nuestra relación con el uso de la energía, nuestros modos de vida y su sostenibilidad». ¿Cómo se puede hacer eso? Llevando a cabo actuaciones en materia de promoción de ahorro, eficiencia y el fomento de instalaciones renovables.

"Ulma y Orona han recibido también la solidaridad de otras cooperativas" (Diario Vasco)

Javier Sotil (Bergara, 1951) fue presidente del Consejo General de Mondragon desde 2014 hasta 2016. Tomó las riendas del Grupo tras uno de los momentos más delicados, la caída de Fagor Electrodomésticos, y las dejó dos años después en manos del actual presidente, Iñigo Ucín. Este ingeniero industrial, que sentó las bases de lo que se llamó el ‘Mondragon del futuro’, realizó además parte de su andadura profesional en Ulma, donde ocupó el cargo de Jefe de planta. La oñatiarra es hoy una de las dos empresas que plantean su posible salida del paraguas de Mondragon. Cuando se le pregunta si la posible salida de Orona y Ulma puede suponer un cuestionamiento del cooperativismo de Mondragon entiende que «las cosas no van por ahí». «Las personas de Ulma y Orona han sido y son cooperativistas. Han cooperado y sido solidarios a lo largo de la historia de Mondragon y partícipes en muchos proyectos de intercooperación: Lagun Aro, Mondragon Unibertsitatea, Ikerlan...». Pero añade a renglón seguido que «también han recibido la solidaridad de otras cooperativas. Alguna de ellas no existiría si esa solidaridad no hubiese funcionado, tanto en el aspecto económico como en el de la aportación de personas para gestionar las cooperativas en dificultades». Recuerda que el cooperativismo del Grupo va de «intercooperación y solidaridad y hay que seguir impulsando esas ideas porque los retos son importantes». Unas ideas que entiende no se tienen por qué resentir con la necesidad de crear valor en los negocios y tener resultados económicos, unas cuestiones que también han estado siempre presentes en las cooperativas de Mondragon, «porque si no se crea valor no hay nada que repartir», remarca. Por lo tanto, no cree que esta pueda ser una de las razones que empujan a ambas cooperativas a buscar su futuro al margen de la casa madre.

Los jóvenes reivindican su protagonismo en el desarrollo industrial guipuzcoano (Noticias de Gipuzkoa)

La captación y retención de talento es uno de los desafíos más acuciantes que afronta el tejido empresarial guipuzcoano, como pone de manifiesto las sucesivas encuestas que realiza Adegi entre sus socios y que sitúan entre las principales preocupaciones esta cuestión. El Grupo Ulma con sede en Oñati es consciente de que el futuro industrial del territorio requiere de que las nuevas generaciones se impliquen y apuesten por el sector industrial, y con este objetivo ha reunido a sus trabajadores más jóvenes para dar a conocer su experiencia y sus expectativas a la sociedad guipuzcoana, con especial atención a los menores de 18 años, a través de diferentes iniciativas. Ane Sáez, Jone Alustiza, Izaro Iraolagoitia y Jon Arriaran son cuatro de ellos que se han juntado para mantener una charla con este diario en la que surgen cuestiones como sus prioridades, los motivos de su decisión de entrar en la industria o sus inquietudes. “Noto que en la empresa cada vez necesitamos más gente trabajando y vienen muy poco a poco”, afirma la ingeniera de desarrollo Izaro Iraolagoitia, quien añade que “en la cuadrilla todos somos ingenieros y todos estamos trabajando”. “Estoy totalmente de acuerdo, no llegamos”, apostilla Jone Alustiza, ingeniera de mecanotrónica, quien también matiza que “luego están los requisitos, que cumplirlos no es tan fácil”. Estas condiciones se resumen en que “hay un factor contradictorio como es que, además de preparación, piden experiencia y todo no se puede”. Reivindica que “necesitamos que alguien nos dé la primera oportunidad”, un primer mensaje al tejido empresarial vasco para acceder al talento. La flexibilidad, conciliación y formar parte de un equipo son los factores que más valoran los jóvenes junto con la remuneración salarial. 

¿Freno y marcha atrás a la globalización? (Diario Vasco)

China se convirtió en la fábrica mundial, ya que a las empresas les resultaba mucho más barato producir allí; más recientemente ese mismo desplazamiento se produjo de la provincia china de Guangdon a Vietnam o Bangladesh. Hasta ahí el proceso de globalización solo cambia de decorado. Pero ahora la globalización se está frenando. Se ha roto la dinámica a un mayor multilateralismo por los riesgos, los problemas de política interna y los conflictos geopolíticos. La pandemia del coronavirus, con la falta de mascarillas y de vacunas, el bloqueo del trigo en Ucrania y del gas de Rusia, los contenedores varados en el canal de Suez, la escasez de microchips que tiene medio paralizada a la industria de fabricación de automóviles, etc., ha llevado a revisar la seguridad y la resiliencia de las cadenas de valor: se reconsidera, tanto por parte de los estados como de las empresas, la dependencia estratégica, lo que podría traducirse en una relativa relocalización y la reducción del comercio y de los flujos de inversión. Las cadenas globales de valor reducen costes pero entrañan riesgos que no se habían valorado adecuadamente. 

«El capitalismo ya no funciona. Ha cavado su propia tumba» (El Correo)

«La era del progreso ha acabado». El sociólogo y economista estadounidense Jeremy Rifkin lo tiene claro. En su opinión, ya no es factible que el ser humano trate de adaptar la naturaleza a sus necesidades e intereses, como ha hecho durante los últimos 11.000 años, para continuar enriqueciéndose a costa de unos recursos que se agotan. La sexta extinción se acerca. «Por este camino no vamos a alcanzar los objetivos climáticos que nos hemos propuesto», avanza. Por eso, Rifkin está convencido de que la única salida es regresar a la primera época de la evolución, los 200.000 años en los que el Homo sapiens se adaptaba a la naturaleza y no se preocupaba de elementos como la eficiencia y la productividad, que el prestigioso teórico de la economía denosta porque los considera pilares de un sistema que aboca a la ruina. En conversación desde Washington, señala que para sobrevivir es necesario arrancar ‘La era de la resiliencia’, título de su última obra. "Llevo trabajando en combustibles fósiles y medio ambiente desde 1973, y nunca he sido ni optimista ni pesimista. Estoy esperanzado, pero no soy naíf. Es evidente que estamos ante una profunda crisis. Por un lado, vamos a sufrir cada vez más pandemias, porque, cuando en 1908 nació mi padre, el 85% del planeta aún era virgen. Ahora estamos en el 25%, y bajando hacia el cero. Así que los virus de animales salvajes sin apenas territorio entrarán cada vez más en contacto con nosotros. Y luego está el cambio climático, que provoca fenómenos extremos cada vez más frecuentemente, y que continuará porque el aumento de la temperatura alcanzará los dos grados o dos grados y medio...Los jóvenes empiezan a comprender que nuestra especie está en peligro de extinción. Es un gran cambio. Lo ha verbalizado el propio presidente francés, Emmanuel Macron, cuando reconoció hace poco que «la era de la abundancia ha acabado». Lo que no dijo es que hay futuro. El problema es que no podemos labrarlo con el mismo sistema socioeconómico y de relación con la naturaleza que ha provocado esta crisis...Hay dos cosas que lo determinarán: la concepción que tenemos del tiempo y del espacio, y las infraestructuras de comunicaciones, energéticas y de transporte que construimos en base a ellos..."

La paradoja de la innovación española (por Anton Costas, presidente del CES España, El País)

"Innovación” es un término de moda tanto en la vida empresarial como en el debate público. Es la palabra mágica que se invoca para acceder a la cueva de Alí Babá del progreso y la prosperidad. Vinculada a él, hay otro en pleno apogeo: “talento”. Las empresas necesitan talento, se dice. Y si no lo encuentran cerca (porque, al parecer, el sistema educativo no enseña las habilidades que las empresas requieren) hay buscarlo fuera. Quizá como una muestra de este interés, en las tres últimas semanas he sido invitado a varios eventos donde la innovación y el talento eran los temas a debatir. En el organizado por Redeia el tema fue cómo lograr “una transformación innovadora e inclusiva”. En el impulsado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), junto con la Fundación Ernest Lluch, se habló del vínculo entre “Innovación, desarrollo y bienestar”. El tercero, en la sede de la CEOE en Madrid, organizado por su Comisión de I+D+i, el tema era “La Innovación desde una perspectiva económica amplia”. Puede ser de interés trasladar aquí alguna de las ideas que expuse en estos eventos. En particular, la paradoja de la innovación española. España puntúa mal en las clasificaciones internacionales que miden la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Estamos en el puesto 36, según algunos informes. ¡La verdad, no es para echar cohetes! Pero este dato no casa bien con otros dos. Somos la duodécima economía del mundo en PIB, que no es una mala posición. Además, la española es una de las economías más abiertas, y en los últimos años ha logrado mantener superávits continuados en la balanza de pagos...La etapa de la novedad es la que está más cercana a la I+D. Aquí no puntuamos bien, debido tanto a la baja inversión en I+D como a su bajo impacto innovador, por el débil vínculo entre centros de I+D y las empresas..."

El BCE ante el riesgo de recesión (por Raymond Torres, El País)

"Tras el ajuste más abrupto de tipos de interés de la historia del euro, las tendencias de fondo deberían animar al Banco Central Europeo (BCE) a proceder con mayor gradualidad. Pero eso es solo en principio, ya que en la práctica hay que contar con el caso especial de Alemania. Si bien el IPC roza el 11% para el conjunto de la eurozona, el dato esconde realidades distintas, con países centroeuropeos acuciados por el parón industrial donde el brote no parece amainar, y otros como España y Francia con resultados que se afianzan por debajo del doble dígito. También se aprecia una cierta pausa en los precios energéticos, clave del brote inflacionista. La cotización del gas, el arma de la guerra que mantiene en vilo a todos los gobiernos, ha emprendido una desescalada desde los máximos del verano. Los mercados de futuros apuntan a niveles muy altos en 2023, pero en retroceso respecto a los peores vaticinios. Es un hecho que los costes energéticos se han frenado, y que esa tendencia empieza a repercutirse en la cadena productiva. El índice de precios industriales no energéticos ha pasado de crecer a un ritmo anual cercano al 16% tras la invasión de Ucrania (tanto en España como en el conjunto de la eurozona) al 14%, según los últimos registros. Las cotas son preocupantes, pero traducen un reflujo. Los salarios pactados en los convenios colectivos apenas se han movido del 2,5%. Es cierto que otros indicadores, que incluyen las nuevas contrataciones en sectores pujantes, se sitúan por encima de esos registros. Según el portal Job Ads, con datos hasta octubre, los salarios habrían crecido un poco por encima de 5% en la eurozona, y el 3,5% en España, algo que todavía corrobora la visión de contención. Solo en Alemania, en un contexto de declive demográfico y escasez de mano de obra, las subidas parecen acelerarse..."

«La actual subida salarial no es suficiente», advierte la aspirante catalana a presidir la CEOE (El Correo)

La empresaria catalana Virginia Guinda, que el 23 de noviembre competirá con el vasco Antonio Garamendi por la presidencia de la patronal española CEOE, sostiene en una entrevista con la agencia Colpisa que la actual subida de los sueldos «no es suficiente», pero reclama también «rebajar cotizaciones». El actual incremento salarial, en el entorno del 2,6%, es inferior en cinco punto a la inflación. Guinda solo tiene asegurados en este momento 55 de los 789 votos en juego, pero dice que muchas patronales que en su día mostraron su apoyo a Garamendi al pensar que solo habría una candidatura han cambiado ahora de opinión y le están mostrando su apoyo, al «no sentirse bien representados» por el aspirante a la reelección. Ella propone un modelo menos presidencialista y jerarquizado, más «transparente» y más «propositivo hacia el Gobierno». En torno a sus planteamientos de fondo sobre la evolución de la economía, Guinda apostilla que el Ejecutivo central «debería deflactar el IRPF para que los trabajadores dispongan de más dinero». Es una fórmula que ya han aplicado las comunidades del PP, con fuertes críticas por parte del Gabinete de Pedro Sánchez, y en mucha mayor medida Euskadi: hasta el 5,5% este año en dos tramos y al menos un 2% el siguiente. El Ejecutivo de coalición PSOE-Unidas Podemos, añade, tendría que «sentarse con los empresarios», porque «tenemos un marco laboral muy intervenido y unos costes laborales muy caros en comparación con otros países de nuestro entorno». La aspirante a dirigir al empresariado español durante los próximos cuatro años insiste en que «las bases de cotización que tenemos en este país ya son muy elevadas en comparación con nuestros competidores». Y agrega que «el interés general en este momento de la historia es que a la empresa le vaya bien, más que nunca».

“La imagen que se tiene del empresario es muy injusta: somos trabajadores” (El País)

En una de las oficinas de la Asociación Española de Fabricantes de Pasta, Papel y Cartón (Aspapel), donde el pasado viernes oficializó su candidatura a la presidencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Virginia Guinda (48 años, Barcelona) asegura que fue “la preocupación por lo que está por venir” lo que la motivó a enfrentarse a Antonio Garamendi en una votación que se celebrará el 23 de noviembre. "- ¿Qué opina de que algunas organizaciones empresariales la consideren una marioneta de Foment del Treball, la patronal catalana de la que es vicepresidenta?- Eso lo cree la gente que no me conoce. Cuando pensé en presentarme, una de las primeras personas a las que llamé fue a Josep Sánchez Llibre (presidente de Foment), porque tengo una excelente relación con él...-Cepyme, ATA, Confemetal, CNC o Ganvam ya se han posicionado del lado su rival.- Es lógico, cuando lo hicieron había una única candidatura. Ahora quieren conocer qué propone nuestra alternativa.-¿Cree que puede hacerles cambiar de opinión?- Sí, por supuesto.-¿Cómo valora la presidencia de Garamendi? No tengo ganas de entrar en esta cuestión.- ¿Se ha sentido escuchada como empresaria durante los últimos cuatro años?- Soy miembro de la Junta Directiva de la CEOE [desde 2018] y me ha faltado escucha como empresaria de un sector industrial en el que ahora se está produciendo una afectación importante por la crisis energética. Y así se lo he expresado a Antonio en alguna ocasión. Creo que la complejidad del momento actual requiere de un modelo de gestión distinto. Esa es mi propuesta..."

Atrapados en el paro crónico (El País)

En España hay más de 1,2 millones de desempleados de larga duración. Sus posibilidades de reincorporarse al mercado laboral caen en picado pasado el año. El denominado paro de larga duración, aquel que se prolonga más allá de un año, es el máximo exponente de este enquistamiento. En España 1.256.600 personas, el 42% del total de desempleados, viven actualmente en esta situación. Son el 30% del total en la Unión Europea. De ellos, 405.300 llevan entre uno y dos años buscando empleo y 851.300 han superado la barrera de los dos años, a veces por mucho. Unas cifras que, pese a que están reduciéndose, vuelven a colocar a España a la cabeza de las naciones desarrolladas. “Estamos muy por encima de la media del 28,4% de la OCDE en desempleo de larga duración. Solo nos superan cinco países: Grecia, Italia, Eslovaquia, Bélgica y Portugal”, describe Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research. El handicap, asegura este doctor en Economía por la Universidad de Valencia, es que cuanto más tiempo se lleva sin trabajo, más reducidas son las posibilidades de encontrarlo. Si la tasa de transición al empleo de los que están parados menos de un año supera el 37%, la de los que permanecen entre dos y tres años es del 11% y entre quienes superan los cuatro años no llega al 7%, 5,5 veces menos. 

«El nuevo plan de Renault es una gran oportunidad para España» (El Mundo)

Entrevista con Luca de Meo, CEO del Grupo Renault. El directivo italiano se ha pasado las últimas cuatro horas explicando a analistas, inversores y prensa las claves de la Revolución, tercera entrega del plan de recuperación para la compañía francesa [ver información adjunta]. Un plan «disruptor, como soy yo, ya me conocéis» suelta apenas se sienta. Ese plan tiene un capítulo dedicado en exclusiva a los coches eléctricos. Pero no reniega de los automóviles tradicionales de combustión, o hibridados, o al recurso de los combustibles bio o sintéticos. La idea es vender esos vehículos en Europa pero también más allá, ahora y después del año 2035, cuando en el Viejo Continente sólo se podrá comercializar vehículos cero emisiones. Para ello, Renault ha llegado a un acuerdo con la china Geely –dueña de Volvo y accionista en Daimler– para la creación de «un proveedor mundial de primer nivel en tecnologías de motores térmicos e híbridos». A esa empresa la han llamado Horse y su principal cimiento se asienta precisamente en España, cuyas fábricas y centros de I+D+i conforman el polo mundial de producción de vehículos híbridos del grupo galo. Así que De Meo responde rápido a nuestra primera cuestión. «Todavía tenemos que arreglar algunos aspectos del contrato [con Geely] pero está claro que el proyecto Horse es una gran oportunidad para España. Hace un par de años, cuando decidí especializar a vuestro país en los híbridos y crear todo el ecosistema, se me criticó mucho. Querían coches eléctricos y fábricas de baterías. Pero ahora hemos visto que, si seguimos invirtiendo y se desarrollan carburantes limpios, el automóvil de combustión puede tener una vida muy larga y un gran potencial de exportación.

El ‘invierno’ de las tecnológicas: despidos, recortes y caídas en Bolsa (El País)

"Me equivoqué, las cosas no han salido como esperaba”. Así entonaba Mark Zuckerberg el mea culpa hace unos días al anunciar el primer plan de despidos masivos (11.000 trabajadores, un 13% de la plantilla) en los 18 años de historia de Facebook, rebautizada como Meta hace un año. El error que reconocía el gran pope de las redes sociales fue dar por hecho que el boom de las tecnológicas, que alcanzó su clímax durante la pandemia tras años de bonanza, había llegado para quedarse y aumentar significativamente sus inversiones. Pecar de optimismo ha sido la tónica en el sector: Meta no es la única que ha sacado la tijera. El nuevo consejero delegado de Twitter, Elon Musk, acaba de despedir al 50% de la plantilla, mientras Amazon, Google y Apple han congelado las contrataciones y han echado el freno a algunos proyectos. La caída de los ingresos publicitarios, la desaceleración económica, la vuelta de las compras en las tiendas físicas y el desplome bursátil de los valores tecnológicos en los últimos meses han sacudido a un imperio cuya fortaleza parecía irresistible. Cada una de estas empresas tiene sus problemas específicos, pero muchas causas son comunes. Los golpes vienen desde varios puntos. En primer lugar, la elevada inflación y el freno económico ha reducido el poder adquisitivo de los consumidores (y su gasto) y ha disparado los costes energéticos, lo que perjudica a firmas de comercio electrónico como Amazon. También ha erosionado los ingresos publicitarios, la base del negocio de gigantes como Google o Meta.

La subida del mar azotará la costa vasca y barrerá parte del suelo residencial de Bilbao (El Correo Araba)

El Gobierno vasco ha actualizado los datos del impacto de la crisis climática en Euskadi en vista de cómo se están acelerando los efectos del calentamiento global. Un nuevo informe elaborado por Azti y Tecnalia aborda las consecuencias que sufrirá la costa vasca por la subida del nivel del mar, con el objetivo de proponer medidas de adaptación para minimizar daños. Los expertos han examinado al detalle el impacto en playas, suelo residencial e industrial e, incluso, por primera vez, emiten una aproximación a las posibles pérdidas económicas. Contemplan varios escenarios de gravedad, pero inciden especialmente en el «más pesimista»: que el mar suba un metro de aquí a final de siglo al no haber conseguido frenar las emisiones. Ello provocaría que, en combinación con eventos extremos, playas como las de Ereaga, Arrietara, Azkorri y Zarautz desaparecieran y que la cuenca del Nervión se ampliara por la zona inundable, afectando a buena parte del suelo residencial de Bizkaia y Gipuzkoa, especialmente a Bilbao y a Getxo (25%). En la cumbre climática que se celebra estos días en Egipto han desechado ya la idea de que podamos quedarnos en el límite fijado en el Tratado de París (2015). Se hablaba entonces de no superar el grado y medio (1,5º) de incremento medio de la temperatura del planeta con respecto a los niveles anteriores a la Revolución Industrial –cuando la humanidad comenzó con sus emisiones de CO2 a gran escala–. Pero la realidad se impone, las buenas intenciones no se traducen en hechos y los científicos hablan de escenarios como que para 2050 el aumento de la temperatura sea de 2º o 3º en el mejor de los casos.

Garoña reforzará el blindaje de su cementerio nuclear (El Correo)

Almacén Temporal Descentralizado (ATD). Esa será la nueva identificación técnica que tendrá el cementerio nuclear en el que se convertirá Garoña y los otros seis reactores del país, después de que el Gobierno haya descartado esta semana la construcción de la planta de Villar de Cañas (Cuenca). Un emplazamiento que debía acumular todos los contenedores de residuos de alta actividad de España –los que más tardan en desintegrarse– antes de su enterramiento definitivo en una intrincada galería subterránea de hasta 700 metros de profundidad que en España no se espera hasta el año 4075. Para los no versados, es fácil interpretar ese ATD como una suerte de eufemismo. Porque en la práctica el actual espacio de almacenamiento de Garoña, provisional, se eternizará. Como poco, los desechos estarán a 65 kilómetros de Vitoria cinco décadas más. Eso sí, habrá que reforzar la seguridad a tan largo plazo. A tiempo indefinido. En el caso del recinto de la empresa del Valle de Tobalina la propuesta que el Ministerio para la Transición Ecológica ha trasladado al CSN (Consejo de Seguridad Nuclear) obligará a levantar en cuatro años, y en pleno desmantelamiento, una nueva instalación en las inmediaciones de su almacén; a los pies de esas dos planchas de hormigón (sísmicas) a la intemperie en las que la central apilará los contenedores de todo su combustible gastado. Así que nuevo edificio, en pleno desmontaje. Y también «medidas adicionales» que «permitan realizar las operaciones de mantenimiento y reparación de sus contenedores para garantizar la función de recuperabilidad», recoge la propuesta del Ministerio que dirige Teresa Ribera.

Los demócratas acarician el Senado y los republicanos insinúan un fraude electoral (El Correo, El País)

El Partido Demócrata ve más cercano el control del Senado tras haber conseguido ayer el escaño por Arizona y aproximarse anoche al triunfo en Nevada. Con 49 representantes, necesita solo uno de los dos asientos que todavía siguen en liza. Éste último, donde Catherine Cortez ha conseguido neutralizar la escasa ventaja del republicano Adam Laxat, y Georgia, abocado a una segunda vuelta el 6 de diciembre debido al empate técnico entre los dos aspirantes. La contienda en Arizona se ha resuelto más rápido de lo que se esperaba gracias al tirón ayer en el recuento del exastronauta Mark Kelly sobre el conservador Blake Masters, un inversor de capitales que era la baza del expresidente Donald Trump para hacerse con el escaño al Senado en este territorio. Kelly ganó cuando todavía no se había terminado de contabilizar el medio millón largo de papeletas que quedaban por revisar en este Estado. Sin embargo, su ventaja sobre su rival (seis puntos) era ya insalvable. El nuevo senador tiene un hermano gemelo, también astronauta retirado, y los dos fueron protagonistas en 2019 de un novedoso estudio de la NASA para evaluar qué cambios moleculares, cognitivos y fisiológicos podía causar la estancia en el espacio de dos personas con idéntica composición genética. Los analistas pronosticaban un fin de semana de infarto y parece camino de cumplirse. Los nervios en las direcciones de ambos partidos han crecido a medida que afloran los resultados en Nevada. Si ganan, a los demócratas ya no les será necesario esperar a la ronda de diciembre en Georgia. Es más, podrían abordar esta segunda vuelta con la ilusión de que, en caso de conseguir esta plaza, y por lo tanto, sumar 52 senadores, Joe Biden se convertiría en el primer presidente que mejora los resultados en la Cámara Alta en unas elecciones intermedias.