20240303

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Domingo, 3 de marzo de 2024
Núm 1596/2024
Año XXXVII

«El ‘equilibrio de género’ mejora la atracción de talento, la innovación y la reputación empresarial» (El Correo)

La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, repasa las acciones que llevan a cabo para extender la igualdad. "Puede haber matices, pero en términos generales se puede decir que la empresa vasca está respondiendo a la necesidad de adaptarse y evolucionar, también en materia de igualdad. Incluso, hay empresas que, no estando obligadas a disponer de un plan, ya lo están haciendo. En todo caso, todavía nos queda recorrido. Por otra parte, también hay que tener en cuenta que hay dificultades para su implantación, por, entre otras cosas, obligaciones de procedimiento que no tienen en cuenta el día a día de muchas empresas y su realidad. Aun así, tratan de responder, como no podía ser menos, a todas las exigencias legales...-¿Cree que su elección como presidenta de Confebask visibiliza una presencia de mujeres en puestos de responsabilidad que sigue siendo deficitaria?- Desde luego que sí. Es algo necesario porque, según informes como el de ‘Women in Business 2022’, Euskadi es la comunidad autónoma con menor porcentaje de mujeres directivas, un 26%; 10 puntos por debajo de la media española. Las organizaciones empresariales venimos trabajando para que las mujeres no sólo asumamos cargos de responsabilidad, sino que también se nos visibilice. El proyecto Enpresan Bardin o el Programa Empresa Igualitaria de nuestras territoriales son dos ejemplos de nuestro interés por que se produzca un cambio de mentalidad que, no obstante, apela a toda la sociedad...Las mujeres podemos aportar un tipo de liderazgo distinto. Un estilo de dirección que potencia aspectos tan importantes como el trabajo en equipo, la comunicación y transparencia, la gestión de la diversidad de género, la creatividad o la escucha activa. Hay estudios que reflejan claramente los beneficios para la empresa de lo que se llama ‘equilibrio de género’ en la mejora de tres aspectos clave para las empresas de Euskadi: la atracción y retención de talento, la innovación y la reputación empresarial..."

Euskadi volvió en 2023 a los números positivos en creación de empresas (El Correo)

El ecosistema empresarial del País Vasco sigue en proceso de cicatrización de las heridas que dejó la pandemia hace ya cuatro años. La recuperación está siendo lenta. Si en 2020 la crisis del coronavirus se llevó por delante 1.436 firmas, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el informe de Confebask ‘Evolución del tejido empresarial en la CAPV’ (ver aquí) presentado el pasado mes de enero consigna que ya se han recuperado el 53% de las que se quedaron por el camino. Sin embargo, cada ejercicio arroja luces y sombras. Si en 2021 se inscribieron 623 compañías en la Seguridad Social y un año después se dieron de baja 325, 2023 volvió a las cifras positivas con 91 nuevas altas. En total son 57.911 las empresas que tenían actividad el pasado diciembre, un 1,7% menos que en febrero de 2020. El estudio de Confebask señala que, por sectores, en 2023 creció el número de compañías de Servicios y Construcción, y se redujo en Industria. Con la referencia de los primeros meses de hace cuatro años –curiosamente el destrozo en el tejido empresarial fue muy similar al de 2008, primer año de la crisis financiera–, las caídas más intensas tienen lugar en Industria (-4,6% y 306 empresas menos), seguido de Servicios (-1,3% y 620), mientras que en Construcción se registran 41 firmas más (+0,8%). Por territorios históricos, los leves incrementos en Bizkaia (+0,4%) y Álava (+0,3%) contrastan con un mínimo descenso en Gipuzkoa (-0,1%). Comparado con la situación prepandemia, la caída más intensa tiene lugar en Álava (-2,5%, con 239 empresas menos) y Bizkaia (-1,2% y 380), seguidos de Gipuzkoa (-0,9% y un descenso de 187 empresas). El informe de la patronal vasca también recoge la situación de los autónomos a diciembre de 2023. Aquí los datos son más preocupantes. 

Las fundaciones de Kutxabank disponen de mil millones para invertir en Euskadi (El Correo, Diario Vasco, Editorial DV)

«Es el momento de la inversión». Así lo señaló este viernes el presidente de Kutxabank, Anton Arriola, en una reunión con 400 directivos del banco vasco. Y es que el máximo dirigente de la entidad insiste en la necesidad de recuperar un espacio entre las empresas que la caja ha perdido en los turbulentos años que sucedieron a la crisis financiera de 2008. La banca ha llegado a un nuevo escenario con la subida de los tipos de interés que le ha llevado a duplicar sus ganancias. Un fenómeno que el sector financiero traduce como una normalización del negocio tras años muy complicados. Kutxabank cerró 2023 con unas ganancias de 510 millones que proyecta mantener este año. Una excelente noticia para sus accionistas, que son tres: las antiguas cajas de ahorros convertidas en fundaciones bancarias. BBK con un 57%, la guipuzcoana Kutxa, con un 32% y la alavesa Vital, con un 11%. Son estas entidades las propietarias del banco, las que le marcan la ruta y, por ello, las que reciben también el 60% de sus ganancias desde 2020 –hasta entonces era el 50%–. En los últimos cinco años estas fundaciones han recibido 920 millones del banco vasco. La cantidad en 2023 ascendió a 306 millones, mientras que el presupuesto para lo que se conoce como obra social fue en ese ejercicio solamente de 65 millones entre las tres. Una dinámica que ha ido reforzando la capacidad financiera y aumentando el patrimonio y las cuentas corrientes de las propietarias de Kutxabank. Con esta última inyección, los recursos financieros para poder invertir con los que cuentan las fundaciones ascenderán a 1.000 millones. Se trata de una cantidad nada desdeñable que empuja a buscar un mayor protagonismo en el impulso a las empresas. 

«No conozco a un solo empresario que se vanaglorie de pagar salarios bajos» (El Correo)

Pilota una compañía familiar, el grupo Velatia –ahora en manos de la segunda generación– que tiene su epicentro en la fabricación de bienes de equipo eléctrico, la empresa Ormazabal, en un momento en el que la transición energética es ya uno de los principales focos de atracción, de inversión y de crecimiento industrial para las próximas décadas. Javier Ormazabal, presidente de este grupo, admite que en España hay un cierto retraso en el despliegue de la infraestructura que debe permitir ampliar el uso de la electricidad en nuestras actividades cotidianas. Ha sido también presidente del Círculo de Empresarios Vascos, de ahí que esté entrenado en la reflexión más generalista sobre lo que sucede en su entorno. Niega que el objetivo de un empresario sea pagar salarios bajos y admite, con pesar, que quizá en Euskadi se está perdiendo el orgullo de defender la industria. Su currículum se acaba de ampliar con el nombramiento como presidente de Orgalim. Una asociación que fundamentalmente actúa como ‘lobby’ ante la UE y que agrupa a buena parte de la industria europea ligada a la tecnología, los bienes de equipo eléctrico, la máquina herramienta o la electrónica con cifras de representación enormes: 770.000 empresas, 11,9 millones de empleados y una facturación anual de 2,8 billones de euros. "Nuestro objetivo es generar buenas empresas, que generen riqueza y que puedan pagar bien a nuestra gente. Y el que no lo pueda hacer va a tener problemas...Hay que hacer un esfuerzo para recuperar el orgullo de la sociedad en torno a la industria, algo que estaba claro cuando yo era un niño. Hoy algo ha cambiado y, además, tenemos una demografía complicada. Quizá haya que poner más esfuerzo en enfocar todos los niveles de la formación hacia la industria...La industria es un sitio magnífico para trabajar. Por cierto, no conozco a un solo empresario que se vanaglorie de pagar salarios bajos. Al contrario, cada vez hay más empresarios dispuestos a alardear de pagar buenos salarios porque eso les permite atraer a los mejores profesionales...Las inversiones caminan pero hay que reconocer que otros países de Europa van más rápido que nosotros. Incluso, en los últimos meses de 2023, hemos notado una cierta ralentización..."

Arteche, referente internacional en el reto de la transición energética (El Correo)

La transición hacia una energía cada vez más limpia supone tanto un desafío como una oportunidad para las empresas. Con casi 78 años de historia y la tercera generación familiar al mando, Arteche es una de esas firmas que están llamadas a dar respuesta a los retos energéticos presentes y futuros desde la posición de liderazgo tecnológico que ocupa dentro del sector eléctrico. La compañía cuenta con una plantilla compuesta por más de 2.800 personas repartidas por las 13 factorías que tiene entre Europa, América, Asia y Oceanía. Esta presencia internacional le permite disponer de una capacidad de distribución que se extiende a más de 175 países y mantener una posición de liderazgo mundial en el mercado de transformadores de medida y relés auxiliares. Estados Unidos, España, México, Brasil y Francia son, por este orden, los cinco países líderes de un negocio en constante crecimiento. Empresa cotizada desde junio de 2021 en BME Growth, el mercado español de pymes, destacan sus siete centros de I+D+i, con los que Arteche ha creado un ecosistema de innovación en el que participan más de 80 entidades. En total, son 197 personas las que se dedican a investigar y crear nuevas soluciones y productos gracias a unos recursos económicos que suponen el 3% de su volumen de negocio, por encima de la media vasca. Los últimos frutos de este trabajo son tres novedades tecnológicas que resultan clave para avanzar en la transición energética y conseguir una red eléctrica más segura, sostenible y digital.

Un vasco se convierte en el CEO de moda (El Correo, Diario Vasco)

Al consejero delegado de Cie Automotive, Jesús María Herrera, le definen como un «empresario de la última línea». La frase, en boca de una persona que ha trabajado varios años con él, dice mucho de la filosofía de este guipuzcoano nacido en Beasain que ha logrado que las ventas de la empresa casi se dupliquen en los últimos diez años, con 3.959 millones, pero que los beneficios se hayan multiplicado por cuatro, con 320 millones. Estos últimos días ha recibido la luz de los focos por ser el directivo que más remuneración recibió el pasado año de entre las empresas que cotizan en Bolsa. Una suma de 20 millones de euros propiciada por variables y cumplimiento de objetivos de los últimos ejercicios y que liquidó en 2023. Es un hombre discreto, centrado en el trabajo, casado, con dos hijos y que ha sido actor principal en la historia del fabricante vasco de componentes de automoción. Ha sido una de las claves para que la empresa presidida por Antón Pradera haya multiplicado por 3,3 su valor en Bolsa en la última década. En 2014, los títulos de Cie valían 906,5 millones y esta semana superaban los 3.000. En este tiempo la compañía, además, ha pasado por el prestigioso club del Ibex 35, un lugar en el que solo han habitado cuatro firmas vascas: Iberdrola, BBVA y Siemens Gamesa. Herrera «lleva toda la vida en la compañía», donde ha desarrollado su carrera profesional –ha ocupado diferentes cargos hasta que fue elegido CEO en 2013–. Explican quienes le conocen que es un hombre alegre, «llega siempre al despacho con una sonrisa», «disfrutón» y «generando buen rollo». En la gestión es muy práctico, rápido y ágil, con una «tremenda facilidad para los números». Lo que un director financiero necesita desarrollar con un excel y el trabajo de una mañana, «él lo ve a la primera», explican. En Cie Automotive, donde ha jugado un papel clave en su expansión internacional, ha implantado un modelo de crecimiento rápido con adquisiciones de empresas en diferentes países y con presencia en toda Europa, Norteamérica, Brasil, India y China.

La plaga del absentismo (por Marco-Gardoqui, El Correo)

"...¿Cómo es posible que hayamos llegado a este punto? Son muchas las razones que han influido en ello. La primera, quizá, el sinsentido que supone el hecho de que sean unas entidades quienes dan las bajas (aquí por ejemplo, en Euskadi, las da Osakidetza que como sabe depende del Gobierno vasco) mientras que su costo lo cubren otros, en concreto las empresas (paganas silenciosas) y la Tesorería General de la Seguridad Social que depende del Gobierno central, en Madrid (una pagana demasiado lejana). ¿Qué interés tiene esforzarse en evitar los abusos cuando no se apechuga con su costo y sí con las responsabilidades que se pueda derivar de un fallo de diagnóstico médico? Si usted se viera en la tesitura, preferiría cubrirse de ellas, aun a riesgo de conceder una baja fraudulenta. La resistencia de los sindicatos a admitir el control de las mutuas no favorece la solución del problema. La segunda, que es peor, es la ausencia de una conciencia individual del hecho y de reproche social alguno. No serán muchos los trabajadores que consideran que fingir una enfermedad sea un robo a la empresa que le paga y al Estado (en sus distintas esferas) que sufraga los cuidados sanitarios de todos...Y la peor de todas las razones es que los sindicatos no terminan de involucrarse en la solución al absentismo, probablemente para no aparecer ante sus partícipes como unos represores de conductas que hoy por hoy son demasiado frecuentes, y no lo harán mientras éstas carezcan de reproche social. Porque lo único que es evidente es que el absentismo cobija entre nosotros un fraude de tamaño considerable. Si nos referimos al País Vasco, no puede ser que teniendo los mejores niveles sanitarios y el mayor gasto per çápita, tengamos la peor salud. Por mucho que la vicelehendakari se empeñe no hay razón para pensar que sea verdad eso de que «en Euskadi se enferma más». Mejor lo dejamos en que en Euskadi se cogen más bajas. Además, desde 2017, se han duplicado las bajas por contingencias comunes, no ligadas a accidentes laborales, una cifra que resulta imposible de explicar únicamente por causas médicas. Hay en curso una mesa específica, dentro de la Mesa del Diálogo social (últimamente, esto de las mesas hace furor en la Administración) que trata de analizar la cuestión y desentrañar los motivos reales. Cuando emitan sus conclusiones, sabremos más y mejor de las razones de esta inexplicable y costosa anomalía". 

Adif prevé licitar este año las primeras obras del TAV entre Vitoria y Burgos (El Correo Araba)

Adif, la sociedad pública que utiliza el Gobierno central para ejecutar las infraestructuras ferroviarias, acaba de publicar su plan de contratación para 2024. Una sucesión de estudios y obras en la que se han colado por sorpresa los dos primeros tramos del trazado de alta velocidad que unirá Vitoria y Burgos. O lo que es lo mismo, la ruta que conectará la ‘Y’ vasca con el resto de España. Si se cumple el calendario anunciado, ambos proyectos serán licitados antes de que acabe el año y empezarán a ejecutarse el que viene. Aunque fuentes del Ministerio de Transportes recalcan que se trata de «una previsión», lo cierto es que abre la puerta a un inesperado acelerón. Hace apenas unas semanas el departamento que lidera Óscar Puente fijó para 2026 el inicio de las obras entre Vitoria y Burgos y reconoció que, con esos plazos, el enlace hacia la meseta no estaría listo cuando el TAV eche a andar en Euskadi, en el entorno de 2028. La nueva previsión de Adif no cambia lo sustancial, el enlace con la meseta seguirá sin llegar a tiempo, pero plantea un acortamiento de plazos que hasta la fecha parecía imposible. En marzo del año pasado Transportes adjudicó la redacción del proyecto constructivo de los cinco tramos en los que se ha dividido el trazado de 100 kilómetros que unirán la capital vasca con la burgalesa. En aquel momento se anunció que las ingenierías elegidas tenían entre 32 y 36 meses para culminar los diseños. Tres años.

Rioja Alavesa se prepara para un futuro con arquitectos de renombre (El Correo Araba)

Rioja Alavesa madura, como sus mejores caldos, una renovación que comprende bodegas de toda la comarca desde Samaniego hasta Oion pasando por Laguardia. La cuna del buen vino alavés se prepara para un futuro marcado por la arquitectura de vanguardia, con firmas de renombre, pero sin dejar de lado el arraigo a la tierra. Esa es la estrategia por la que están apostando las empresas para su futuro: uno en el que no sólo vende el vino, también los edificios que albergan el preciado líquido. En apenas unos años cuatro grandes proyectos se han alzado en la comarca. Si a principios de siglo fueron Gehry, Aspiazu, Calatrava o Mézieres quienes dieron identidad propia a Ysios, Baigorri, Viña Real y Márques de Riscal, ahora otras firmas recurren a los grandes arquitectos para definir sus nuevas bodegas. De entre todas las iniciativas, la que más destaca, de largo, es la de Faustino. Familia Martínez Zabala confió hace un año en Norman Foster para levantar ‘El legado de Bodegas Faustino’. El proyecto, que supone una inversión de 15 millones para el grupo, ya tiene avanzadas las obras y, si nada se tuerce, estará listo para la vendimia del próximo otoño. Portavoces del grupo vinícola han confirmado a EL CORREO que el proyecto en Oion marcha viento en popa, sin contratiempos ni en lo temporal ni en lo económico. Aunque aún no se ha decidido a cuánta gente se contratará, se intuye que hará falta recurrir a más plantilla con esta ampliación. 

La empresa Egoin levanta una nueva planta para crear 100 empleos en Legutio (El Correo Araba)

El grupo maderero Egoin se refuerza. La firma, que cuenta con una planta en la localidad alavesa de Legutio y otra más en la vizcaína Ea, ya trabaja a pleno rendimiento en una tercera fábrica en la provincia. Este nuevo emplazamiento es la antigua factoría de Icoa del mismo Legutio, comprada hace tres años. Tras una inversión de 25 millones de euros, ya produce sus primeras maderas en una instalación que va a requerir de la contratación de 100 personas. Esta tercera planta se dedica íntegramente a la fabricación de madera contralaminada (CLT en el argot del sector), uno de los puntales del grupo en los últimos años. El material se emplea en la construcción, un sector que cada vez mira más a la madera como una alternativa al hormigón, mucho más contaminante. Pese a que en España sólo el 1% de las obras recurren al CLT, en el norte de Europa la cuota «supera el 50%», afirma el CEO de Egoin, Unai Agirre. «Desde que comenzó la pandemia ha habido un aumento de la demanda y una mayor concienciación con el medioambiente en la construcción», explica el directivo. De ahí que la apuesta del grupo fuese hacia ampliar su capacidad de fabricación, que con esta planta podrá pasar de 22.000 metros cúbicos a 52.000, más del doble. La inversión busca aportar ese músculo, que requerirá pasar de 135 a 235 trabajadores. Agirre defiende que hay demanda para producir toda esa madera, pero no esconde el reto que va a suponer encontrar la plantilla que necesitan con una economía prácticamente en pleno empleo. «Es uno de los puntos más críticos. Aquí no hay una especialización en nuestro sector: no hay ingenieros y arquitectos orientados a la fabricación o la ingeniería en madera. La formación y los recursos han sido nuestra prioridad". 

El cambio climático compromete la apuesta renovable española (El Mundo)

Según el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), en el año 2030, España tendrá 62 GW de eólica y 76,3 GW de solar fotovoltaica. Entre ambas sumarán casi el 65% del total del parque de generación nacional y llegar a ello supondrá multiplicar por dos y por tres –respectivamente– la potencia instalada de estas tecnologías en diciembre del año pasado. España, que cerró 2023 con más de la mitad de producción renovable por primera vez en su historia –un 51% que supera el 70% si la nuclear, que no supone emisiones, entra en el cómputo verde–, es uno de los bastiones europeos de la descarbonización de la producción eléctrica. Sin embargo, su plan presenta una paradoja: cuanto más se apoya en las renovables para producir electricidad, más se ve afectada la generación por las consecuencias del cambio climático. «Las renovables están muy expuestas a los riesgos físicos del cambio climático porque directamente dependen del clima para la generación», resume Jorge M. Uribe, profesor de los Estudios de Economía y Empresa y experto en energía de la UOC. Según explica Uribe, afecta a prácticamente todas las fuentes e, incluso, a los combustibles fósiles «porque el fracking y algunas formas de explotación también requieren agua y cuando no hay suficiente, se tiene que parar». Pero donde más evidentes son las repercusiones del cambio climático es en la producción hidroeléctrica, que se ve muy afectada por las sequías. 

El Estado apuntala a empresas estratégicas por miedo a perder el timón de la economía (El Correo, Diario Vasco)

Lo que hace unos años era una operación empresarial de renombre hoy implica un seísmo económico y político que puede afectar a la seguridad del Estado. La onda expansiva de asaltos como el de la operadora saudí STC en Telefónica, el de la firma estadounidense BlackRock en uno de los principales accionistas de la energética Naturgy; el de la compañía húngara de ferrocarriles en el fabricante de trenes Talgo; o el continuo interés exterior por Indra ha encendido las alarmas en el Gobierno. Y no solo en los ministerios económicos, sino también en «estratégicos» como Defensa o Exteriores. Detrás de cada uno de esos movimiento teóricamente empresariales se pueden esconder posiciones políticas que actúan como un caballo de Troya: aprovechan la coyuntura para tomar posiciones en empresas que manejan datos sensibles, seguridad nacional o control de infraestructuras clave para el funcionamiento de todo el país. «Ya no quedan casi dinámicas de mercado, sino dinámicas que son realmente geopolíticas», explica Ángel Saz, director de EsadeGeo. «Hay que protegerse porque el mundo se ha vuelto geopolítico», explica. En esa espiral se han instalado ya los gobiernos de toda Europa. También España: el ‘shock’ del coronavirus destapó la vulnerabilidad de los pilares económicos, muy dependientes de otros países cada vez más lejanos, como China o los del Golfo Pérsico. En 2020, el Ejecutivo activó su ‘escudo antiopas’: una norma para evitar que empresas extranjeras aprovecharan los precios de derribo de aquella época para entrar en firmas españolas. Pero una vez superada la crisis, la amenaza sigue. Se acentúa. Y España ha optado por la intervención directa en compañías clave. Sigue la estela de otras potencias, como Francia, Italia y, en parte, Alemania. Aunque no hacen lo mismo otros territorios como Países Bajos, Reino Unido o los nórdicos. 

«El Gobierno debe invertir en compañías críticas para evitar ciberataques» (El Correo, Diario Vasco)

Las empresas estratégicas reciben «ataques constantes» de ‘hackers’ y grupos criminales organizados, sobre todo desde que estalló la guerra en Ucrania, que ha aumentado el nivel de ataques por parte de grupos-Estado. Josep Albors, responsable de Concienciación e Investigación en ESET, compañía líder en ciberseguridad, explica a este periódico en el marco del Mobile World Congress (MWC) que es positivo que el Estado invierta en infraestructuras críticas para implicarse más en la ciberseguridad de las mismas. – ¿La entrada del Estado en Telefónica puede hacer más vulnerable a la compañía ante ciberataques? – No tiene por qué. Hubo polémica cuando el fondo saudí STC anunció su entrada en Telefónica y la realidad es que no habrá problema, ellos no tendrán acceso a la infraestructura crítica de la empresa, solo ha metido dinero para diversificar su negocio. Es cierto que las infraestructuras criticas reciben ataques constantes. Es posible que los centros de protección puedan aumentar la monitorización, aunque veo mas probable que se incremente por la posición geopolítica que no porque haya capital del Estado en esta empresa. De hecho, creo que es bueno que el Estado invierta en infraestructuras críticas porque así se implica más y aconseja que se adopten unas medidas que eviten que los ciberataques tengan éxito...

Mejora coyuntural a falta de un relevo (por Raymond Torres, El País)

"La economía española parece inmune a los riesgos globales y monetarios que se han ido perfilando en el horizonte. Para tomar la temperatura de la coyuntura en este inicio de año solo disponemos de un puñado de indicadores, pero todos son coherentes con el mantenimiento de un ritmo moderado de crecimiento. Las sensaciones continúan siendo positivas en el sector de servicios, y ahora el impulso se contagia a la industria manufacturera, en teoría la más perjudicada por las grandes calamidades globales como los conflictos bélicos y la parálisis del transporte de mercancías en el mar Rojo (el índice PMI de gestores de compra en la industria ha pasado por encima del nivel 50 tras casi un año en terreno contractivo). Asimismo, el mercado laboral sigue generando cada mes alrededor de 35.000 nuevos puestos de trabajo (en términos desestacionalizados por Funcas), mucho menos que en el bum del año pasado, pero todavía suficiente para sostener la renta de los hogares. Como por otra parte los precios se moderan, lo que redunda en una ligera recuperación del poder adquisitivo (los salarios pactados subieron en enero medio punto más que el IPC), cabe anticipar un nuevo repunte del consumo privado. La situación contrasta con el contexto recesivo que prevalece en el centro de Europa, particularmente en Alemania. En este país, pese a la inyección de dosis potentes de ayudas del Estado, la industria se enfrenta a la carestía de la energía y la dependencia de una economía china lastrada por la explosión de la burbuja de crédito..."

«La inteligencia artificial es una revolución comparable a la imprenta o a internet» (El Correo)

La inteligencia artificial (IA) permite innovar, optimizar y transformar recursos y está impactando en muchos campos. Uno de ellos es la educación. César Poyatos (Madrid, 1977), experto en aplicación de la IA en las aulas, asegura que se trata de una «herramienta magnífica» si se hace un buen uso de ella, pero advierte de sus riesgos. «La IA también se equivoca», por lo que insta al profesorado a educar a los alumnos en un uso «ético, seguro y responsable» de esta tecnología. De ello y mucho más habló en una la jornada Aukera Topaketa organizada por Kristau Eskola. "Creo que es una revolución comparable a la aparición de la imprenta o de internet. Son este tipo de tecnologías disruptivas, que llegan muy rápido y que transforman todas la reglas del juego y cambian numerosos sectores, entre ellos el educativo. Estamos en un cambio de era...Para el docente es una herramienta magnífica que ya se utiliza como asistente programático porque le ayuda a diseñar y personalizar las experiencias de aprendizaje de sus alumnos. También la usamos para ahorrarnos mucha burocracia y nos ayuda en los procesos de evaluación. ¿Riesgos? Como ocurre con otro tipo de tecnología. No todos son beneficios. La IA también se equivoca. No podemos otorgarle el principio de fiabilidad. Al alumnado tenemos que enseñarle a desarrollar una serie de habilidades y competencias mediáticas e informativas para que sea capaz de contrastar si aquello que le devuelve la IA es o no fiable, que sepa contrastar otras fuentes e identificar los sesgos, que es muy importante...Sin conocimiento no podemos crear, ni con IA ni sin IA. Se necesita conocimiento profundo para dar instrucciones a la inteligencia artificial y que te devuelva aquello que quieres y se necesita conocimiento para que aquello que te da la IA tenga la calidad que tú esperas cuando has hecho esa consulta..."

En el museo del futuro de Nvidia (El País)

El gran triunfador de la inteligencia artificial, que nació en un restaurante de comida rápida californiano en 1993, superó el viernes el listón de los dos billones de dólares de capitalización bursátil. “He sido friegaplatos, ayudante de camarero, he servido mesas. Nadie puede llevar más tazas de café que yo”, dijo Huang en una visita reciente al restaurante de San Jose, en un cruce de la Interestatal 680, en pleno corazón de Silicon Valley, convertido en peculiar destino de peregrinaje tecnológico. “Empezar tu primer trabajo en el negocio de la restauración te enseña humildad, te enseña a trabajar duro, te enseña hospitalidad”, explicaba en septiembre, durante la colocación de una placa conmemorativa, según se encargó de difundir la compañía. En 1993, Huang, Chris Malachowsky y Curtis Priem se reunieron en ese Denny’s para hablar de la creación de un chip que permitiera gráficos 3D realistas en los ordenadores personales. Era el lugar perfecto para poner en marcha un negocio, según Huang, que por entonces vivía cerca con su mujer y sus hijos. “Tenía todo el café que podías beber y nadie podía echarte”, recordaba. La empresa no tenía nombre cuando se fundó en 1993, así que los socios empezaron a usar NV, iniciales de next version, o próxima versión. Cuando llegó el momento de poner un nombre definitivo buscaron palabras que empezasen con las letras nv. Finalmente, del latín invidia (envidia) suprimieron la primera letra para poner su nombre final. Nvidia fue pionera en el procesamiento gráfico de ordenadores y consolas de videojuegos. En 1999, inventó la GPU, la unidad de procesamiento gráfico, que sentó las bases para un cambio profundo del sector. Para tener imágenes cada vez mejores, fue aumentando exponencialmente la potencia de sus procesadores, con capacidades para la robótica, la computación en la nube, la industria aeroespacial, la fabricación de armamento, el metaverso, las criptomonedas, la conducción autónoma, el reconocimiento de imágenes y la inteligencia artificial. Los aceleradores H100 de la empresa se han hecho legendarios en el mundo de la tecnología y los clientes se apresuran a hacerse con el mayor número posible de ellos.

Europa se prepara ya para un escenario de guerra (El País)

Europa ha despertado ahora que la guerra de Ucrania se alarga y ha descubierto el elefante en la habitación: que en un mundo cada vez más peligroso, su defensa es frágil y muy dependiente del paraguas de Washington, que, además, puede peligrar. Así que ha decidido un cambio de paradigma y pasar de una época de escasa atención a la defensa a otra en la que es prioridad. Más compra y producción de armamento, mayor inversión y coordinación. Algunos Estados miembros hablan ya incluso de volver al sistema de reservistas. El viejo continente se prepara para un escenario de conflicto y lanza mensajes a la población de que una contienda no es inminente pero tampoco imposible. Más munición, más producción de armamento, mayor inversión y coordinación en capacidades de defensa. Europa se pone en pie de guerra. Los Estados miembros de la UE incrementan su gasto en el sector y el club comunitario, que se fundó hace décadas como un proyecto dirigido a mantener la paz entre sus socios sin una dimensión militar, metamorfosea ahora hacia un modelo con un fuerte foco en la Defensa para protegerse de amenazas externas en tiempos convulsos. La senda de esa metamorfosis llega marcada por la guerra de Rusia contra Ucrania, que ha iniciado su tercer año con las tropas de Kiev en dificultades por la falta de munición y la parálisis de la ayuda de Estados Unidos, con un Kremlin más resiliente de lo previsto; por una China cada vez más asertiva; y también por la creciente inquietud ante la posibilidad de perder el paraguas de seguridad del aliado americano si Donald Trump vuelve a la Casa Blanca o si Washington centra sus esfuerzos en otro de sus focos de atención: el gigante asiático. El Viejo Continente ha despertado sobre su fragilidad y falta de medios si llegara otra contienda.