Egunkarien azalak erakusten dizkizuegu, eguneko berri nagusietaz “begiratu batean” jabetzeko / Comenzamos con las portadas de los periódicos para conocer ‘de un vistazo’ las noticias destacadas del día.
20260403

Viernes, 3 de abril de 2026
Núm 2234/2026
Año XXXIX
Begiratu batean/ De un vistazo
"La economía vasca va razonablemente bien, no hay ninguna situación de empergencia por la guerra" (Diario Vasco)
Noël d’Anjou (Irun, 1975), lleva las riendas del departamento de Hacienda en el gabinete de Imanol Pradales, desde donde pone en valor la rápida reacción de las diputaciones ante una crisis, la de Irán, que de momento no le inquieta pero sobre la que, advierte, hay que estar muy vigilante. D’Anjou defiende las salidas a Bolsa como vía de garantizar el arraigo, da un tirón de orejas a las EPSV individuales (las de los bancos) por su escasa inversión en las empresas de Euskadi (mientras salva a las de empleo como Geroa o Lagun Aro) y se muestra firme en la defensa del Concierto Económico. "Hay que tener una visión completa de la economía, que crece. Y se crean empleos, también en actividades de futuro, como con las biociencias y la cuántica en San Sebastián. Evidentemente, va a haber de todo, también empresas en situación delicada, que estamos monitorizando, o sectores como los electrointensivos, que seguimos de cerca. Vamos a estar ahí. La economía va razonablemente bien y actuaremos en lo que haga falta. Sacar más artillería en unas cosas procede y en otras, no. No creo que haya de momento ninguna situación de urgencia o emergencia...– ¿Es el momento de sacar toda la artillería fiscal antes de que el panorama sea peor? Confebask dice que el Concierto está desaprovechado…– Hemos vivido el Covid, que más impacto que eso no hay, Ucrania, los aranceles... Iremos de manera equilibrada. Las diputaciones están preparadas. Lo que nos corresponde es no sobrerreaccionar. Tenemos una hoja de ruta...Vamos a ver hasta qué punto dura este conflicto y si es capaz de trasladarse a toda la cadena el incremento de los costes. El miedo lo que hace es que, por ejemplo, el precio de la gasolina repunte enseguida. Pero en el mercado de futuros los precios del petróleo son inferiores. Somos humanos, y a veces se sobreacciona. Yo sería prudente. La inflación, evidentemente, va a ir para arriba, y las previsiones son de subida de tipos. Creo que bastante antes de final de año el BCE los subirá..."
Las exportaciones vascas a Estados Unidos cayeron un 16% en el último año (El Correo)
Los aranceles impuestos por Washington siguen lastrando a la industria y tienen especial incidencia sobre la siderurgia o la automoción. Si bien es cierto que Estados Unidos apenas supone alrededor de un 6% de los productos vascos enviados al extranjero, se trata del quinto socio comercial más importante para Euskadi detrás de Alemania, Francia, Reino Unido e Italia, en ese orden. El balance anual en el caso de los envíos a EE UU fue claramente negativo: en 2024 se enviaron productos por un valor de 2.101 millones, una cifra que se redujo un 16,3% durante el pasado año, hasta los 1.759 millones. Pero más allá de esta caída, el efecto también es indirecto. Es decir, muchas empresas vascas que exportan sus mercancías a países como Alemania también se ven afectadas. Por ejemplo, si desde este país envían menos coches a Estados Unidos, al mismo tiempo requieren menos piezas de las fábricas vascas, afectadas en gran medida por la ralentización de pedidos. Entre los sectores vascos más afectados –y que posteriormente motivaron mesas sectoriales del Gobierno vasco para tratar medidas de apoyo– están la automoción, la máquina-herramienta y el siderúrgico, quizás el más damnificado. Los gravámenes del 50% aplicados a las importaciones de acero y aluminio han supuesto un golpe durísimo para empresas como Tubos Reunidos, que genera el 44% de sus ingresos en el país norteamericano.
El último bandazo de Trump contra Irán vuelve a disparar el petróleo a 108 dólares (Expansión, El Correo, El Mundo)
Después de dos jornadas donde la esperanza ganó espacio frente a la desconfianza a que la guerra de Irán se prolongue, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió ayer a sembrar de incertidumbre el orden geoeconómico mundial, después de amenazar a Irán con hacer retroceder al país “a la Edad de Piedra” si no llegan a un acuerdo pacífico para poner fin a la guerra. El presidente de EEUU quiso apaciguar las cada vez más numerosas voces que en el país norteamericano muestran su preocupación por el alza de precios a raíz de la guerra, sobre todo de los combustibles, señalando que los estadounidenses han mostrado paciencia por esta cuestión ante otras guerras. Por ello, recordó que “la participación estadounidense en la Primera Guerra Mundial duró un año, siete meses y cinco días. En la Segunda Guerra Mundial, duró tres años, ocho meses y 25 días. La Guerra de Corea duró tres años, un mes y dos días. La Guerra de Vietnam duró 19 años, cinco meses y 29 días; y la de Irak se prolongó ocho años, ocho meses y 28 días”. A pesar de estas comparaciones, la realidad es que la nueva postura de Trump volvió a afectar a los precios de la energía, especialmente los del petróleo. El precio del barril de Brent se elevó ayer hasta los 108,8 dólares, un alza del 7,7% respecto a la jornada anterior, después de haber caído el primer día de abril, entre otras cuestiones, por el cambio del valor de referencia de los futuros, de mayo a junio. La cifra, además, supone un incremento interanual cercano al 48%. La realidad es que la duración del conflicto bélico sigue siendo una incógnita, a pesar de que Trump aseguró que EEUU completará sus objetivos militares en Irán en “unas dos o tres semanas”.
Teherán ataca centros tecnológicos y moviliza a millones de combatientes (El Correo)
Los iraníes volvieron ayer a responder a las amenazas de Donald Trump con fuerza, atacando objetivos en Israel y el Golfo y manteniendo un día más cerrado el estrecho de Ormuz para los barcos que considera enemigos. La Guardia Revolucionaria anunció que había llevado a cabo una ofensiva con drones contra la base Al Azraq en Jordania, donde varios aviones de combate habrían resultado afectados, según precisó anoche la agencia iraní Mehr. También informó del bombardeo de sendas centrales de datos pertenecientes a Amazon en Bahréin y a Oracle en Dubai, si bien este último fue desmentido por las autoridades emiratíes. La República Islámica cumplió 47 años igualmente bajo duros bombardeos hebreos y estadounidenses y miles de personas se manifestaron en Teherán al grito de «Dios es grande, Jamenei es el Líder Supremo». El presidente del Parlamento, Mohamed Bagher Ghalibaf, informó de que, «en menos de una semana, una potente campaña en todo el país ha movilizado a unos siete millones de iraníes que ya han dado un paso al frente y han declarado que están dispuestos a tomar las armas y defender nuestra nación». Para completar el desafío a Washington, el estrecho no solo no se abre, sino que los persas, junto a Omán, ultiman un protocolo para supervisar el tráfico marítimo.
Diplomacia para liberar Ormuz (El Correo, Expansión)
La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, presidió ayer desde Londres una reunión virtual con representantes de más de cuarenta países en la que se abordó la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del planeta. Según Cooper, en las 24 horas previas apenas cinco buques habían logrado cruzar el canal, muy por debajo de los cerca de 150 tránsitos diarios habituales, mientras que más de 25 ataques contra embarcaciones han sido registrados en la zona y alrededor de 2.000 buques permanecen bloqueados, con unos 20.000 marineros atrapados a bordo. «Hemos visto cómo Irán secuestra una ruta marítima internacional para mantener como rehén la economía mundial», sostuvo la ministra, que vinculó directamente el bloqueo con el encarecimiento de la economía. «No sólo está afectando a los tipos hipotecarios, los precios de la gasolina y el coste de vida en el Reino Unido y en muchos otros países, sino que está afectando a nuestra seguridad económica mundial», añadió. Los países participantes, entre ellos las principales potencias de la UE pero no España, acordaron intensificar la presión diplomática sobre Irán, también a través de la ONU, y estudiar medidas económicas coordinadas, incluidas posibles sanciones.
La guerra resucita el riesgo de estanflación 50 años después de la última gran crisis (El País)
Vuelve el riesgo de estanflación, esa maldita palabra, 50 años después de uno de esos episodios que parecen contra natura. La mezcla de alta inflación y bajo o nulo crecimiento, es decir, que los precios de la vida suban con fuerza en medio de una economía al ralentí, resulta uno de esos escenarios infrecuentes en los países desarrollados que solo una buena conmoción externa puede acabar provocando. La debilidad del consumo y la inversión tiende normalmente a enfriar salarios y costes, pero cuando estos crecen de forma prolongada por un factor exógeno que escapa a la ley de la oferta y la demanda — por ejemplo una guerra como la de Irán— pueden acabar estancando la actividad y que ese parón tampoco sirva para suavizar la inflación. Hay que retroceder a la crisis petrolera de los setenta para encontrar un ejemplo de esto, pero las llamadas de atención sobre este asunto se han acumulado en los últimos días, especialmente en Europa, conforme el conflicto cumple ya un mes en marcha. “Está claro que nos encontramos ante un riesgo de una crisis de estanflación”, advirtió la semana pasada el Comisario de Economía, Valdis Dombrovskis. El gobernador croata Boris Vujcic, que en mayo asume la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE), lo resumió así en una reciente entrevista con Bloomberg: “No vemos estanflación, pero nos estamos moviendo en esa dirección, cuán lejos lleguemos hacia eso resulta muy difícil de predecir”. El horizonte no puede resultar, en efecto, más incierto, más volátil.
La escasez energética impone el teletrabajo en el sudeste asiático (Expansión)
Las naciones del sudeste asiático se preparan para una crisis petrolera en Oriente Próximo, instando a sus ciudadanos a teletrabajar, implementando semanas laborales de cuatro días y prometiendo un mayor gasto en subsidios energéticos. Estas medidas, a veces drásticas, ponen de relieve la profunda preocupación por el impacto de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en el crecimiento económico y la sostenibilidad fiscal de una región de más de 700 millones de personas cuyo suministro de petróleo y gas depende en gran medida de Oriente Próximo. Los funcionarios del Gobierno filipino deben “limitar los viajes oficiales únicamente a funciones esenciales, como parte de los esfuerzos para ahorrar energía en medio de la crisis en Oriente Próximo”, anunció la Oficina de la Presidencia el martes, pocos días después de ordenar a muchas empresas que implementasen una semana laboral de cuatro días. El Gobierno de Tailandia ha ordenado al personal de la mayoría de las agencias gubernamentales que trabaje desde casa, mientras que Vietnam ha instado a las empresas a fomentar el teletrabajo y a la ciudadanía a priorizar el uso compartido del coche o la bicicleta. Indonesia se ha comprometido a aumentar el gasto en subsidios al combustible. La preocupación por el suministro de petróleo y gas surge en un momento en que algunas de las economías más grandes de la región ya están desacelerándose.
La guerra de Irán muestra una vez más la importancia de electrificar la industria (El Mundo)
A pocos kilómetros de Castellón, Villarreal, Onda y Alcora forman el llamado triángulo de la cerámica. Son el epicentro de una industria que, según un informe de 2023 de PwC y Ascer, la patronal del sector, representa el 32,2% del PIB de Castellón y el 22,2% del PIB industrial de la Comunidad Valenciana. También supone el 26,4% del empleo de la provincia, una zona que está sufriendo el impacto de la guerra en Irán, que ha disparado un gas que es casi más materia prima que las propias arcillas. Varias empresas han llegado a plantear los ERTE para aguantar el golpe económico: hace unos días, Las Provincias publicaba que tres compañías han presentado ya estos expedientes y se verán afectados 232 trabajadores. Sin embargo, en un polígono de Onda hay otra empresa, Equipe, que alberga la que puede ser la solución, no ya para esta crisis, pero sí para las siguientes: un horno eléctrico. El primer horno se instaló en abril de 2024, tras una inversión de cuatro millones de euros. Y actualmente, según explica Rogelio Vila, CEO de Equipe, en las instalaciones de Onda, están habilitando un segundo horno, con el doble de tamaño. «Supone un esfuerzo económico importantísimo», reconoce, especialmente porque lo han realizado, sin ayudas. Con todo, lo ve como «un acierto total». La idea nació en el Instituto de Tecnología de la Cerámica (ITC), un Centro Tecnológico vinculado a la Universitat Jaume I. Tiene dos sedes, ambas en Castellón, así que conoce perfectamente el reto que supone depender del gas. En un principio, eso sí, el principal atractivo de electrificar el proceso era reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. Entonces llegó la guerra de Ucrania, que llegó a poner en riesgo 7.000 empleos en la región. El gas que alimenta los hornos supone entre el 20% y el 25% de los gastos de una empresa cerámica y en 2022, cuando el precio del combustible se disparó, el coste de esta partida llegó a multiplicarse por 10. Ahora cobran especial importancia las redes. A pesar de que son uno de los elementos clave de la electrificación de la demanda, su desarrollo no está siendo todo lo rápido que exigen industria y empresas energéticas.
El conflicto activa a los promotores a subir más el precio de la vivienda nueva (Cinco Días)
El consejero delegado de una gran promotora residencial, que prefiere que no se conozca su nombre, reconoce que la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán va a provocar un alza de precios en las obras futuras, por lo que su empresa intentará repercutir esa subida en la venta al comprador final de la vivienda. “Calculo que sumará alrededor de dos o tres puntos a lo que ya teníamos previsto”, afirma. Al igual que este directivo, el sector promotor se está cuestionando cómo va a afectar la presión sobre la energía —con importes golpeados por el estrangulamiento del estrecho de Ormuz— y los materiales en los costes de las obras. El consenso entre los expertos consultados marca que no se puede saber todavía cuánto pueden subir los precios de la vivienda nueva, ya que dependerá de la duración del conflicto, pero que sí que añade tensión a las negociaciones con las constructoras (las empresas contratadas por las promotoras para realizar las obras) y una presión en sobreprecios para las nuevas edificaciones. “Todo depende del tiempo que dure esta guerra, pero lo que si está claro es que tiene un impacto directo sobre la construcción, ya que encarece materiales básicos: acero, aluminio, cemento o cerámica, que dependen del consumo de energía”, explica Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores Inmobiliarios. “Podremos ver incrementos de dos o tres puntos porcentuales en las áreas más tensionadas por la falta de oferta”, agrega.
Punto de inflexión en un mercado hipotecario en revisión total (Expansión)
En un abrir y cerrar de ojos, el euríbor ha volado desde el 2,2% hasta el 2,8% y ha empezado a encarecer el coste mensual de todos los préstamos por primera vez en dos años. Con antelación a este rally, el precio de las hipotecas nuevas ha empezado a subir a un ritmo sin precedentes desde 2023. Todo indica que la guerra de Oriente Próximo significa un antes y un después en el mercado hipotecario español. Las entidades financieras, que de la mano de gigantes como Santander, BBVA, CaixaBank o Bankinter clamaban por el final de una guerra de precios que empezaba a deteriorar los márgenes del sector, se han encontrado en el escenario perfecto y con la excusa adecuada para poner fin a una época de excesos. El frenazo se deja ver con toda claridad ya en las estadísticas mensuales del Banco de España. En enero, el tipo de interés medio de las nuevas operaciones saltó desde el 2,61% de cierre de 2025 hasta el 2,68%. Y en febrero se ha mantenido el ritmo de subida, con un nuevo salto, hasta el 2,75%. El alza devuelve el precio medio a los niveles más altos desde el mes de abril del año pasado. Y todavía no está contabilizado el mes de marzo. En plena guerra en Oriente Próximo, los bancos han dado una vuelta de tuerca más al alza más a los costes. No podía ser de otra manera teniendo en cuenta que el euríbor a 12 meses, que sirve como referencia clave para la fijación de los precios de los préstamos, ha apuntado seriamente hacia la cota del 3% en los últimos días. Los analistas creen que el rally está muy condicionado por las tensiones en Irán, pero son varias las firmas, entre ellas BBVA, que pronostican que, cuando termine 2027, se podría asentar en niveles de alrededor del 2,7%.
Fin de una era: el BCE desmonta el plan de emergencia de 2020 (Expansión)
Casi tres billones de euros de liquidez de emergencia inyectados por el Banco Central Europeo durante la pandemia de Covid-19 habrán desaparecido del sistema financiero para 2027, lo que marcará un hito en la normalización de la política monetaria. Según una previsión publicada el jueves por el personal del banco central, el exceso de liquidez que los bancos de la eurozona depositan en el BCE caerá por debajo de los dos billones de euros el próximo año, un nivel que no se veía desde antes de que los responsables políticos pusieran en marcha el plan de estímulo sin precedentes a principios de 2020. “Esto marca el final de una era”, dice Carsten Brzeski, director global de macroeconomía de ING. “El estado de emergencia en la política monetaria europea está llegando a su fin”, añade, señalando que el BCE ha logrado llevar a cabo una salida fluida de su programa de flexibilización cuantitativa. Desde marzo de 2020, el banco central puso en marcha su Programa de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP, por sus siglas en inglés). Este programa consistió en la adquisición masiva de bonos del gobierno y del sector privado en un intento por estabilizar y estimular la economía, devastada por la pandemia. Asimismo, ofreció a los bancos varias operaciones de refinanciación generosas y a largo plazo. La mayoría de los economistas reconocen que el BCE evitó un colapso económico mayor, ya que la política monetaria convencional se había quedado sin margen de maniobra en aquel momento; los tipos de interés estaban en terreno negativo antes de que estallara la pandemia.
Más de 25.000 inmigrantes ‘sin papeles’ esperan su regularización en Euskadi (El Correo)
La medida solo dará derecho a residir en España, no en el resto de la UE. El proceso de regularización extraordinario que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones pondrá en marcha en las próximas semanas, «dentro del calendario previsto» según remarcó esta misma semana su ministra Elma Saiz, abrirá una vía para que miles de personas que viven en Euskadi puedan acceder al mercado de trabajo. Sólo en Lanbide tienen detectadas a 25.800 personas de las que en el último año y medio 13.582 han pasado por procesos de formación y orientación laboral (4.899) o han realizado un diagnóstico de su situación (7.618), según detalló la viceconsejera vasca de Trabajo y Seguridad Social, Elena Pérez Barredo. Casi en su totalidad –el 98,6%–, están en edad de trabajar. La apertura del proceso todavía es un misterio. La medida se anunció para principios de abril y con su fecha de finalización el 30 de junio, pero el Gobierno de España todavía no cuenta con la aprobación final del segundo borrador del real decreto –el primero se presentó a audiencia pública a finales de enero para incorporar mejoras– que debe presentar el Consejo de Estado antes de someterse a su aprobación en el Consejo de Ministros, una cita para la que se baraja como la opción más probable el próximo día 21. «Habrá plazo suficiente para tramitar las solicitudes», aseguró Saiz. Una vez pase estos trámites, será publicado en el Boletín Oficial para su puesta en marcha.
El mercado duda del potencial de una Indra sin Escribano y sin la fusión con EM&E (El País)
La marcha de Ángel Escribano de la presidencia de Indra y su sustitución por Ángel Simón ha pillado a los inversores en plena Operación Salida de Semana Santa. Las acciones de Indra, que en 2025 se revalorizaron un 184%, se han devaluado un 23% durante el último mes, tras la decisión del Gobierno —máximo accionista de Indra, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)— de forzar el cese de Escribano. En los mercados financieros cunden las dudas de qué será de la compañía tras la salida del directivo estrella y, sobre todo, tras la frustrada fusión de EM&E, la empresa de defensa fundada por el propio Escribano y su hermano Javier. Los analistas esperaban que esa operación generase importantes sinergias que, de momento, no se materializarán. Además, la ruptura de los Escribano con Indra puede provocar una reordenación accionarial en la compañía, puesto que EM&E controla el 14% de Indra. El banco Goldman Sachs ha revisado a la baja el precio objetivo de Indra, de 85 euros a 80 euros, aunque mantiene su recomendación de compra. Otros lo ven con peores ojos. “Yo, por ahora, no toco Indra ni con un palo”, explica un gestor de fondos —de vacaciones— y que hace unos meses había invertido en la compañía y decidió vender. En la sesión del jueves, los títulos de Indra subieron un 1,3%, hasta los 49,34 euros. Los motivos por los que Indra se convirtió el año pasado en uno de los valores favoritos de todos los analistas estaban muy claros, y muchos de ellos siguen vigentes: Europa necesita gastar más en defensa, con un Donald Trump que amenaza incluso con sacar a Estados Unidos de la OTAN. Dentro de este contexto, en el que España planea multiplicar su gasto militar, Indra era el “campeón nacional” de la defensa; la llegada de Ángel Escribano a la presidencia ejecutiva daba la batuta de la compañía a un directivo solvente, y la integración con su empresa EM&E tenía toda la lógica industrial. Los mercados respondieron.
Fábrica busca empleados: abstenerse humanos (El Mundo)
No hablamos de esos grandes brazos articulados que desde hace décadas mueven grandes piezas de la carrocería de un coche de un lado para otro o las sueldan con precisión milimétrica miles de veces al día. Ni tampoco de los simpáticos desarrollos de empresas como Honda, con el Asimo de comienzos de siglo, o los más recientes de las chinas Xpeng o Chery, que han diseñado una especie de cyborgs orientados más a interactuar con los humanos, estar a su servicio o encargarse del cuidado de personas mayores. Nos referimos a los robots humanoides, una especie de Terminator amable con un diseño y articulaciones que imitan a los nuestros y cuya presencia será cada vez más habitual en las fábricas de automóviles gracias a la Inteligencia Artificial (IA) Física. Es decir, robots basados en IA y capaces de aprender en condiciones industriales reales. Por ejemplo, Hyundai ya hace años que cuenta con Spot, un ágil cuadrúpedo que recoge datos y supervisa la seguridad. O Stretch, un robot de almacén, que ha descargado más de 20 millones de cajas desde 2023. Aunque la evolución de la especie llega con Atlas, que hizo su presentación en sociedad en el último CES de las Vegas. Se trata de un ingenio de 1,90 m de altura con 56 grados de libertad en sus articulaciones –la mayoría totalmente giratorias– y manos a escala humana con detección táctil. Además, puede trabajar a la intemperie, levantar cargas de 50 kg y destaca en entornos que requieren un trabajo manual repetitivo y agotador. Es decir, aquellas tareas –como transportar piezas o neumáticos– que «comprometen la ergonomía de las personas» según Renault y que son de las que ya se encarga Calvin –su particular versión de un operario robot– en Douvet (Francia). En total, la compañía desplegará 350 de ellos en distintas factorías en 18 meses. Los planes de Hyundai son mucho más ambiciosos.



