20260502

egun On

Sábado, 2 de mayo de 2026
Núm 2261/2026
Año XXXIX

Begiratu batean/ De un vistazo

Egunkarien azalak erakusten dizkizuegu, eguneko berri nagusietaz “begiratu batean” jabetzeko / Comenzamos con las portadas de los periódicos para conocer ‘de un vistazo’ las noticias destacadas del día. 

Trump vuelve a la carga y anuncia aranceles del 25% para los vehículos fabricados en la UE (El Correo, El País)

Donald Trump anunció ayer por sorpresa una nueva subida de aranceles a los coches y camiones procedentes de la Unión Europea, en una escalada directa de su pulso comercial con Bruselas. El presidente de EE UU dijo que elevará los impuestos al 25% a partir de la próxima semana y justificó la medida con una acusación concreta: que la UE no está cumpliendo el acuerdo comercial pactado con Washington. «Hemos subido los aranceles a los coches que vienen de la Unión Europea porque ellos no estaban respetando el acuerdo comercial que tenemos», dijo Trump. Según el presidente, Estados Unidos tiene «un gran acuerdo con la Unión Europea», pero Bruselas «no estaba adhiriéndose» a sus términos. «Así que elevé el arancel sobre coches y camiones al 25%», afirmó. El arancel actual para la mayoría de bienes europeos que entran en EE UU es del 15%, según el pacto negociado el pasado julio. Aquel acuerdo, cerrado en una reunión con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en el campo de golf de Trump en Turnberry (Escocia) evitó una subida mayor –del 30%– que el presidente había amenazado con aplicar dentro de su ofensiva arancelaria de abril, conocida como «Día de la Liberación». A cambio, la UE aceptó aumentar sus inversiones en EE UU y adoptar cambios destinados a facilitar las exportaciones estadounidenses al mercado europeo. Trump no precisó ayer en qué consiste el incumplimiento que atribuye a la Unión Europea. Las conversaciones para aplicar el acuerdo estaban bloqueadas desde hace semanas por una disputa sobre el acero y el aluminio. Alemania y Francia, las dos mayores economías de la UE, habían rechazado los planes de Washington para ajustar aranceles sobre una amplia gama de productos.

Trump descarta la nueva propuesta de Irán para poner fin a la guerra (El Correo)

Irán quiere mantener abierta la vía diplomática con Estados Unidos y ayer presentó una nueva propuesta para intentar lograr el final definitivo de la guerra. La agencia oficial Irna informó de este nuevo paso de la diplomacia iraní, sin aportar detalles de su contenido, que habría entregado el texto a los mediadores de Pakistán para que estos lo enviaran a la Casa Blanca. Como hizo con la anterior propuesta de la república islámica, Donald Trump mostró su insatisfacción con el texto y declaró a los medios que no está seguro de que «vayamos a llegar a un acuerdo» para poner fin a la guerra. Hace una semana los iraníes pusieron sobre la mesa la opción de reabrir Ormuz, pero con la condición de posponer las negociaciones sobre el programa nuclear y Trump también la rechazó. El estrecho se ha convertido en el tema central de fricción entre las dos partes. Este punto clave para el paso del petróleo mundial está bajo el doble bloqueo de Irán y Estados Unidos y los precios de combustible se han disparado en todo el mundo. La república islámica insiste en que controlar plenamente el estrecho es uno de sus derechos y plantea que sea su ejército quien tenga el control de la gestión en el futuro. Los iraníes también quieren establecer un sistema de peaje por el que los barcos paguen a cambio de un paso seguro. 

La ofensiva bélica de EE UU contra Irán ya es tan impopular como la de Vietnam (El País)

Malas noticias para Donald Trump, el presidente estadounidense, que ayer descartó la nueva propuesta de paz de Irán y abrió la puerta a que el conflicto vuelva a intensificarse. Su guerra contra la República Islámica, muy impopular desde que estalló hace dos meses, ya es ahora tan tóxica como la de Irak en su peor momento, en 2006, o la de Vietnam en los años setenta. Así lo indican las encuestas cuando ayer se cumplían 60 días desde que, el 2 de marzo, el Gobierno republicano informó al Congreso formalmente del inicio del ataque que había lanzado el 28 de febrero. Según la legislación estadounidense, al alcanzarse este plazo la Administración tiene que pedir permiso al Capitolio para continuar la guerra o, de lo contrario, ponerle fin. Pero la Casa Blanca ha dejado claro que no va a hacer ninguna de las dos cosas: sostiene que la inestable tregua vigente ha parado el reloj de los 60 días de plazo. Trump envió ayer una comunicación formal al Congreso en la que dio por “terminadas las hostilidades”. El conflicto ha entrado en su tercer mes en un punto muerto casi absoluto desde la proclamación del alto el fuego el 8 de abril. 

Los países petroleros de fuera del Golfo hacen caja con el bloqueo de Ormuz (El País)

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha sumido al golfo Pérsico en una sequía económica sin precedentes. La región del planeta que más combustibles ponía en el mercado se tiene que conformar con exportar una pequeñísima parte de lo que comercializaba antes del 28 de febrero: lo poco que pueden vender por oleoducto Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak. El resto —entre ellos, varios nombres esculpidos en bronce en el imaginario fósil: Kuwait, Baréin o Qatar— han pasado de hacer dinero a manos llenas a no poder colocar casi ni un solo barril de petróleo ni un megavatio hora de gas natural. Las consecuencias de este parón forzoso son infinitas. Una drástica caída en su renta energética. Crecientes dificultades para almacenar lo que se extrae y no se puede vender: los tanques están llenos y los pozos tienen que cerrar temporalmente, con potentes interrogantes sobre el impacto de esta medida a medio y largo plazo. Preocupación sobre el suministro en las principales regiones importadoras, con Asia y Europa a la cabeza. Y también una ocasión de oro para el resto de países petroleros, para quienes se abre una oportunidad de hacer caja antes de que llegue lo inexorable: el ocaso definitivo de su negocio. Estados Unidos, Canadá, Brasil y también la Rusia de Vladímir Putin, los únicos nombres ajenos al Golfo que se cuelan en el Olimpo mundial de productores de crudo, están aprovechando el fortísimo estirón de los precios, que en un abrir y cerrar de ojos han pasado de 70 a 120 dólares por barril. También lo están capitalizando, y de qué manera, Kazajistán, Noruega, Nigeria, Libia, Argelia, México, Venezuela, Argentina u Omán, que sí tiene salida directa al océano Índico. Y Guyana, que pasará a la historia como protagonista del último milagro petrolero mundial al haber esquivado la recesión en el año de la pandemia.

"Galopante, pero no catastrófica" (El País)

Artículo de Xavier Vidal-Folch: "Entre los augurios catastrofistas y la inquietante realidad, aún hay brecha. La crisis de Irán acaba de cumplir dos meses. Galopa a peor, pero (aún) no es catastrófica. Dependerá mucho de su duración. “La crisis actual es más grave que las de 1973, 1979 y 2022 juntas”, advertía el 7 de abril el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol. Y es que la producción de petróleo y gas de la OPEP se desplomó casi un 25% de febrero a marzo, y rozó el -27% en abril. Se insinuaba la catástrofe. Las crisis de 1973 (Yom Kippur) y 1979 (ayatolás) multiplicaron el precio del petróleo por 12, a 1981. El remedio de la austeridad monetaria (tipos de interés de más del 20%) de Paul Volcker en la Fed, y de sus colegas, sajó la inflación, pero segó el crecimiento. Propició la peor recesión desde la guerra mundial. E inauguró una insólita estanflación, estancamiento con inflación...Cuatro evidencias surgen de destripar y comparar estas crisis. Una, a mayor duración, mayor gravedad: el suministro empeora, como ocurrió cuando Ucrania. Dos: el precio sube; el del petróleo brent casi se duplica desde enero hasta final de marzo, y luego oscila en torno a los 100 dólares el barril, con un récord momentáneo en 126 (el jueves 30 de abril), y un cierre ese mismo día a 114. Tres, las recetas de austeridad extrema suelen dañar el crecimiento, a veces brutalmente. Y cuatro, la respuesta madrugadora y potente, como en la pandemia, da frutos: España aplicó su programa integral de 5.000 millones (por sólo 1.500 millones de Alemania) desde el 22 de marzo, y ese día ya notó la caída del precio de los carburantes, mientras el petróleo seguía subiendo. Veremos ahora qué pasa con el plan de la Comisión Europea propuesto un mes después, el 22 de abril—que replicaba el paquete español en renovables y electrificación—, y al que los 27 líderes exigieron más concreciones y ambición: roles invertidos respecto a lo ocurrido en la primavera de 2020".

La alimentación alerta de aumentos de precios (Cinco Días)

Las grandes multinacionales de alimentación y bebidas aguardan con cierta tensión el desarrollo de los acontecimientos en Oriente Próximo. La guerra de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que ha provocado el cierre de uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial como el estrecho de Ormuz, empieza a ocasionar impactos en forma de subidas de costes.Gigant es como Pepsico, Nestlé, Coca-Cola, Unilever, Mondelez, Danone o Heineken aguantan el tirón y, de momento, se mantienen a la expectativa. Esas primeras alzas de costes, sobre todo energéticos y logísticos, pero también en algunas materias primas, no están variando las respectivas hojas de ruta para este año. Todas estas empresas, que en los últimos días han presentado sus resultados del primer trimestre poniendo sobre la mesa todas las derivadas de la situación en Irán, han reafirmado sus objetivos de crecimiento de ventas y rentabilidad para 2026. El mensaje es casi común: el tamaño y escala de estos grupos les están permitiendo manejar la situación actuando sobre la línea de gastos. Pero a medida que se alargue la guerra, los impactos serán mayores y las soluciones tendrán que ser más drásticas. “La inflación llegará. Aún estamos trabajando en la magnitud del problema, y creo que gran parte del mismo todavía está por determinarse”, explicó hace pocos días ante analistas e inversores el director financiero de Pepsico, Steve Schmitt. Este resumió en tres las claves con las que su empresa maneja el escenario inflacionista: “Crecer y aprovechar al máximo la infraestructura propia; impulsar la productividad, y por último, analizar las opciones que te ofrece la estructura de precios”. Y en ese punto, fue claro: “Nos gustaría centrarnos en las dos primeras. Pero, dependiendo de la magnitud y la duración de la inflación, probablemente recurriremos a las tres”.

El Gobierno vasco extiende la instalación de puertas antiokupación en los pisos públicos (El Correo)

Según los datos del Departamento de Vivienda del Gobierno vasco, en la actualidad hay instaladas «poco más de 300 puertas» antiintrusión en Euskadi. No hay cifras de cuántas de ellas están en Bizkaia. Lo que sí se sabe por respuestas parlamentarias es que, a 31 de diciembre de 2025, más de la mitad de los domicilios sociales vacíos que son propiedad del Gobierno vasco, gestionadas por la sociedad pública Alokabide, se encuentran en este territorio. Son 112 pisos de un total de 220. En esta estadística no se contabilizan los pisos del programa Bizigune, que son cedidos por particulares. El Ejecutivo autonómico coloca las puertas antiokupación de forma transitoria, durante los periodos de cambio de inquilinos. En este sentido, el Departamento de Vivienda y Agenda Urbana insiste en trasladar «un mensaje de contexto y de gestión responsable». Un portavoz autorizado subraya que, en la actualidad, Alokabide gestiona «un total de 17.515 viviendas». A este respecto, insiste en que la sociedad pública se encarga también «de la puesta a punto de los distintos parques residenciales, un proceso que puede requerir más o menos tiempo en función del estado de cada vivienda». Esta misma fuente explica que la instalación de dispositivos de seguridad «responde a una medida preventiva orientada a evitar usos indebidos o ilícitos mientras las viviendas están en proceso de adecuación o pendientes de adjudicación». Y recalca que «esta actuación no responde» a la existencia de un fenómeno generalizado de ocupación: las poco más de 300 puertas antiintrusión colocadas en la actualidad en el País Vasco «representan aproximadamente el 1,8% del parque total gestionado». En 2023 había 273 barreras antiintrusión.

La start up donostiarra que ‘recicla’ el viento (Diario Vasco)

La start up donostiarra Polykey ha logrado un hito fundamental para consolidar su base tecnológica en el mercado internacional. La empresa, liderada por Andere Basterretxea y Coralie Jehanno, doctoras en química de los polímeros y que dirigen un equipo multidisciplinar de siete profesionales, ha recibido una financiación de un millón de euros a través del programa Renocicla y los fondos Next Generation de Europa. Este impulso no solo supone «estabilidad financiera a corto plazo y validación institucional», sino que permite a la compañía acelerar una línea de investigación estratégica: el desarrollo de recubrimientos bio-basados para la industria energética. Para las fundadoras, que recibieron en 2021 el premio Toribio Echevarría en la categoría de ‘Nueva empresa’, este respaldo europeo valida que su tecnología patentada tiene el potencial necesario para responder a desafíos globales como la descarbonización y la autonomía estratégica de la Unión Europea. «Este apoyo permite avanzar en el escalado de la tecnología y acelerar su aproximación al mercado» , explican, reforzando el interés en soluciones que reduzcan la dependencia de los recursos fósiles. El núcleo del proyecto actual, denominado ZefInnov, se centra en el desarrollo de recubrimientos para palas eólicas que combinan sostenibilidad con una durabilidad extrema. Estos materiales están diseñados para resistir condiciones ambientales críticas e incorporan propiedades de auto-reparación. El objetivo es ambicioso: alargar la vida útil del recubrimiento hasta que coincida con la de la propia pala, es decir, entre 25 y 30 años.

ELA promete «no parar» hasta lograr un SMI propio: «No vamos a aceptar «un mal menor» (El Correo, Diario Vasco)

Su secretario general, Mitxel Lakuntza, abrió la manifestación por el Día Internacional del Trabajador con un mitin en Bilbao en el que incidió en esta reivindicación. «No vamos a parar hasta lograr un SMI propio; ELA no está aquí para aceptar el mal menor», manifestó en un discurso en el que recordó «el apoyo popular» que ha recibido toda la campaña, desde las 138.000 firmas cosechadas para la iniciativa legislativa popular que finalmente fue rechazada en el Parlamento vasco, hasta las miles de personas que se manifestaron durante la huelga general del pasado 17 de marzo. Su marcha, en la que también participaron trabajadores de distintas empresas y sectores que están en movilizaciones como conductores de Uber, personal de Iberdrola, empleados de diputaciones y ayuntamientos vascos, trabajadoras de residencias y operarios de Maderas Llodio y Tubos Reunidos, recorrió la Gran Vía en una movilización en la que remarcaron que el objetivo del sindicato es defender los puestos de trabajo. «El objetivo de ELA no es votar lo que quiera la empresa: el sindicato debe mantener el empleo hasta el final», reivindicó Lakuntza, que añadió a su mensaje que el sindicato «no está para facilitar despidos, ni para aceptar el mal menor, ni para votar lo que la empresa quiere, como en el caso de Tubos Reunidos, ni para dejar tirados a unos por otros». Su discurso también estuvo marcado por varias iniciativas que han desatado el debate con CC OO y UGT, especialmente en torno a la mesa de diálogo social que califican de «vacía de contenido pero llena de propaganda». El órgano se reunió hace dos semanas por primera vez en los últimos tres años. Allí el Gobierno vasco, Confebask y las dos centrales de corte confederal acordaron tramitar una nueva ley de participación institucional que otorgaría más peso a esta mesa, y que ELA califica de «antidemocrática» al no tener en cuenta la mayoría de la representación sindical (UGT y CC OO alcanzan un 28% frente al 40% de ELA). «El gobierno de Pradales tiene que retirar inmediatamente ese proyecto de Ley y, en vez de premiar a UGT y CC OO y a una patronal que no quiere sentarse a negociar, debe pronunciarse abiertamente a favor de un salario mínimo e 1.500 euros y presionar a Confebask para que negocie», volvieron a incidir.

"La IA es la herramienta más potente en décadas y puede que en siglos" (Diario Vasco)

Entrevista con Eneko Axpe, doctor en Física de materiales El primer físico vasco en trabajar para la NASA. Entre la EHU y la Universidad de Oxford, además de su posdoctorado en la de Cambridge, fue premiado por su labor investigadora en la NASA, centrada en la dieta y la alimentación de los astronautas. "Trabajé en la NASA a tiempo completo de 2017 a 2021 y desde entonces colaboro para crear nuevos alimentos o descubrir cuáles son los más indicados para crecer tanto en la nave espacial a gravedad cero como en la Luna o en Marte. El último proyecto consistió en desarrollar micelios, que son las raíces de unos hongos, porque dan mucha proteína y crecen muy rápido. Cuando me convertí en el primer físico vasco en la agencia espacial más importante fue todo un honor y a la vez mucha responsabilidad. Todo el mérito no es mío, he estudiado el doctorado con una beca y uno de los posdoctorados con otra. Una de ellas fue del Gobierno Vasco, la otra europea. Soy el resultado de una apuesta por la ciencia y la innovación...He investigado sobre la física del hueso de los astronautas. Creamos modelos matemáticos predictivos para entender cuánta densidad mineral ósea se pierde en misiones espaciales de larga duración. Se trata del modelo más avanzado hasta la fecha...Viví durante siete años en San Francisco y me pilló el auge en el desarrollo de la IA en Silicon Valley. He visto todo el proceso desde dentro y creo que es la herramienta más potente que la humanidad ha descubierto en décadas y también de manera discutible en siglos. Va a cambiar prácticamente todo. De hecho, ya lo está haciendo, incluyendo la gastronomía..."

Las ‘Big Tech’ validan su apuesta por la IA con un trimestre récord (Expansión)

Las grandes multinacionales tecnológicas estadounidenses recogen ya los primeros frutos de su agresiva apuesta por la inteligencia artificial (IA), que está acelerando el crecimiento de negocios clave como la computación en la nube y la publicidad digital. El buen desempeño del primer trimestre, en el que han batido previsiones, supone un espaldarazo para los CEO de estos gigantes, embarcados en una escalada de gasto inédito en la historia del sector, que aún no ha tocado techo, y podría superar este año los 700.000 millones de dólares, 595.000 millones de euros al cambio. Amazon, Microsoft, Alphabet (matriz de Google), Meta y Apple registraron en el primer trimestre del 2026 unos ingresos agregados de 541.796 millones de dólares (unos 461.000 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 19%, y sumaron 180.962 millones de dólares (unos 54.000 millones de euros) de beneficio neto, un 52% más interanual. Con Apple fuera de la fiebre de gasto en infraestructura para IA, los inversores miran con lupa a los otros cuatro titanes tecnológicos, que volvieron a registrar gastos récord de capital (capex) debido a sus inversiones en centros de datos para esta tecnología. El desembolso conjunto de Amazon, Microsoft, Google y Meta ascendió a un récord de 130.648 millones de dólares, una cifra que se aproxima a lo que estas mismas empresas gastaron en todo 2023.

De Capgemini a Oracle: crecen las salidas por la IA (Cinco Días)

Los primeros cuatro meses del año se saldan con una avalancha de despidos en las grandes empresas. El sector tecnológico, parte de la banca y la consultoría están recortando personal. Entre los diferentes motivos esgrimidos por las firmas, la implementación de inteligencia artificial (IA) o la necesidad de reorganizar sus estructuras por el impacto de esta tecnología, destacan como los argumentos más repetidos. Los expertos dudan sobre si realmente la IA es capaz de aportar tanta productividad como para prescindir de tanta gente. Todavía hay quien alega que la IA no es lo suficientemente hábil como para sustituir su trabajo. La mala noticia es que, capaz de aportar productividad real o no,  las empresas echan mano de ella para justificar unos despidos que ya se están produciendo.Según las cifras del portal especializado en recopilar datos sobre recortes de personal en grandes tecnológicas Layoffs.fyi, el primer trimestre de 2026 fue el segundo peor de todos los trimestres desde 2020 para las plantillas de este tipo de empresas, con 81.747 empleados afectados en total en todo el mundo. Si se incluye abril, la cifra escala a 92.272 trabajadores. Solo en Estados Unidos, según la firma de recolocación de empleados Challenger, Graf & Christmas, durante el primer trimestre del año el sector tecnológico despidió a 52.050 personas, un 40% más que en el mismo periodo del año pasado. La inteligencia artificial no solo destruye empleos por su capacidad de automatizar. También lo hace desde el lado de los costes. La empresa que ha ejecutado el mayor recorte de personal en términos absolutos en los últimos meses es Oracle. A principios de marzo, la firma de Larry Ellison comunicó que prescindiría de 30.000 personas, aproximadamente, el 18,5% de su plantilla a nivel mundial. 

Una prueba clave cerca a Redeia (El Mundo)

El 23 de abril de 2025, cinco días antes del gran apagón, Red Eléctrica confesó en un informe interno que los problemas en la red iban a ir a más y que, para evitarlo, era necesario tomar medidas. Fuentes con acceso al documento explican que fue elaborado para analizar un fallo eléctrico que el día anterior había causado problemas en la infraestructura de Adif. El operador lo redactó para consumo interno y no lo compartió con nadie, pero sí lo aportó a las investigaciones que se derivaron del apagón del 28 de abril del año pasado. El documento detalla el episodio del día 22, que las fuentes describen como «clonado», «espejo» y «técnicamente idéntico» al que desencadenó el cero total pocos días después. En primer lugar, el informe hace una descripción de lo ocurrido. Esto es, un episodio de sobretensión en la zona centro de España tras un cambio repentino de fotovoltaica alrededor de las 19.01 horas. Ese día, según las fuentes, el sistema habría ocilado «puntualmente» por encima del límite de 435 kilovoltios (kV). Se trata del nivel máximo de tensión vigente en España, donde el sistema opera bajo un estándar más laxo que el europeo, incluido Portugal (420 kV). Este pico de tensión provocó que las protecciones de Adif saltasen. Fue controlado en unos minutos gracias a la central de ciclo combinado de Aceca, ubicada en Villaseca de la Sagra (Toledo), pero la intensidad del episodio fue tal que los técnicos del operador estatal decidieron analizarlo y valorarlo por escrito. En declaraciones oficiales, Red Eléctrica siempre ha desvinculado ese episodio o cualquier otro previo al apagón general, negando que puedan tomarse como un aviso de lo que estaba por llegar. Pero, en dicho informe interno, sus técnicos dejaron constancia de que las tensiones en la red iban a ir a más y que, para evitarlo, urgía tomar medidas. 

Alemania se rearma: ¿qué significa para Europa? (Expansión/FT)

Debido al enorme aumento del gasto impulsado por Merz, el presupuesto de Defensa de Alemania igualará a los de Reino Unido y Francia para finales de esta década y ya está comenzando a alterar el equilibrio de poder en Europa. Aunque Berlín asumiría un papel de liderazgo en la defensa del continente, declaró en la Conferencia de Seguridad de Múnich en febrero que se basaría en una estrategia multilateral: “Liderazgo basado en la colaboración: sí; fantasías hegemónicas: no. Jamás volveremos a actuar solos los alemanes”. Merz ha presentado el rearme histórico como una respuesta a la amenaza que representa Rusia, al compromiso vacilante de Estados Unidos con Europa bajo la Administración Trump y a la propia evolución de Alemania como una democracia occidental moderna. En toda Europa se considera una medida necesaria, urgente y esperada. Sin embargo, los planes de gasto también generan inquietud, sobre todo en Francia y Polonia, no tanto por el regreso del poder militar alemán al corazón de Europa, ocho décadas después de la guerra, sino por las consecuencias prácticas para la industria de defensa del continente. A pesar del llamativo argumento de Fix, la preocupación en París tiene menos que ver con la política de las grandes potencias del siglo XX que con las consideraciones del siglo XXI sobre el poder financiero de Berlín. El rápido aumento del gasto alemán corre el riesgo de condicionar decisiones clave de adquisición durante décadas, lo que podría aumentar la dependencia de sistemas estadounidenses como aviones de combate y defensas aéreas, al tiempo que impulsa la industria alemana sin garantizar a los países vecinos una parte de los beneficios.