20260614

egun On

Domingo, 14 de junio de 2026
Núm 2303/2026
Año XXXIX

Begiratu batean/ De un vistazo

Egunkarien azalak erakusten dizkizuegu, eguneko berri nagusietaz “begiratu batean” jabetzeko / Comenzamos con las portadas de los periódicos para conocer ‘de un vistazo’ las noticias destacadas del día.

Los sindicatos pagan el peaje de llevar al límite la estrategia de confrontación en Ayala (El Correo)

Una sucesión de episodios ha puesto en evidencia los límites de una conflictividad laboral que, pese a prolongarse durante meses, apenas ha logrado modificar el rumbo de las últimas crisis empresariales. El problema radica en que buena parte de los conflictos que han marcado la agenda de la comarca han terminado encauzándose en términos muy similares a los que planteaban inicialmente las empresas. Después de meses de huelga, sacrificios económicos y una profunda erosión de la actividad, los trabajadores han acabado desconvocando las movilizaciones sin acuerdo o aceptando pactos que apenas difieren de las propuestas originales. La prolongación del conflicto, además, ha agravado la situación de compañías que ya partían de una posición especialmente delicada. La pregunta, inevitable, es común en muchos casos: ¿Tanto desgaste para esto? Ni los 236 días de piquetes en Tubacex hace cinco años, ni los 96 días de paros en la planta de Tubos Reunidos de Amurrio, ni las más de 260 jornadas de huelga indefinida en Maderas de Llodio han conseguido alterar de forma sustancial el guion de los ajustes empresariales inicialmente planteados. Los sindicatos han acabado asumiendo, por acción u omisión, que los márgenes empresariales son los que son y que la capacidad para sostener plantillas, actividad o inversiones está cada vez más condicionada por factores que trascienden el ámbito laboral. La competencia global, la presión sobre los costes y la debilidad de la industria europea han estrechado el margen de maniobra de unas compañías para las que, en muchos casos, la alternativa a los ajustes era poner en riesgo su propia viabilidad.

CAF denuncia la «competencia desleal» de empresas de terceros países como China (Diario Vasco)

No se pronunció su nombre, pero en la mente de muchos apareció China, convertida en una amenaza para Europa en materia de competitividad y productividad. En su discurso ante los accionistas, el consejero delegado de CAF, Javier Martínez Ojinaga, profundizó en la advertencia que ya había lanzado hace un año y cuyo debate sigue candente. «Las compañías europeas nos encontramos cada vez más expuestas a la competencia desleal de actores estatales y fuertemente subvencionados de países terceros». Por ello, urgió a las autoridades europeas a reaccionar, en el marco de la estrategia ‘made in Europe’ que muchas firmas industriales, como CAF, llevan tiempo patrocinando. «Si Europa no actúa a tiempo, estas tácticas podrían debilitar la base industrial europea». Por ello, Martínez Ojinaga reclamó «el desarrollo de una política que permita a Europa conservarla, con especial foco en una reforma del marco europeo de contratación pública, que asegure condiciones equitativas de competencia y garantice la seguridad industrial y la competencia tecnológica de la región». En un aspecto más técnico, el CEO de la compañía beasaindarra abogó por la «armonización técnica y la estabilidad en la regulación ferroviaria», avanzando «hacia la estabilidad de las especificaciones técnicas, garantizando que las normas y requisitos no estén sujetos a cambios frecuentes ni a interpretaciones divergentes según la jurisdicción».

El PSE desautoriza al PNV, niega que el cambio fiscal en Bizkaia esté cerrado y exige armonización (El Correo)

«Es un trabajo ni finalizado ni acordado». Nuevo choque entre PNV y PSE-EE, esta vez a cuenta de la ‘revolución’ fiscal presentada el viernes por la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, con el objetivo de atraer talento al territorio. El vicelehendakari y secretario general de los socialistas vizcaínos, Mikel Torres, afeó ayer que su partido, socio minoritario en el Gobierno foral, conociera las medidas anunciadas por los jeltzales a través de la propia rueda de prensa. El dirigente socialista insistió en que se trata de una propuesta que sigue en negociación y que, por tanto, no puede darse por cerrada. El PSE-EE muestra así su «sorpresa» por «algunas de las medidas anunciadas», que el Gobierno foral prevé aprobar este mismo julio antes de remitirlas a las Juntas Generales para iniciar su tramitación. Un calendario que ahora se antoja más complejo después de que Torres anunciara que los socialistas presentarán enmiendas durante el periodo de exposición pública, incidiendo en la necesidad de mantener un diálogo «honesto» entre los socios. Los socialistas vizcaínos reconocen, en todo caso, que este proceso de reformas tributarias no les es ajeno y que, de hecho, mantenían conversaciones con su socio de gobierno para explorar posibles medidas orientadas a «atraer talento, favorecer el arraigo empresarial y proteger a los colectivos más vulnerables». Sin embargo, sostienen que esos trabajos se encontraban todavía en una fase incipiente, lejos de estar lo suficientemente maduros como para anunciarlos públicamente y darlos por hecho. 

La falta de relevo tensiona las empresas de Gipuzkoa con un joven por cada cuatro senior (Diario Vasco)

El invierno demográfico que sufre Gipuzkoa tensiona el mercado laboral de nuestro territorio, ya que apenas hay un joven menor de 25 años por cada cuatro empleados senior –mayor de 55 años–. Esta falta de relevo generacional, 23.285 afiliados recién llegados a nuestras compañías frente a 83.416 veteranos cerca de la retirada, revela que Gipuzkoa se encuentra en la antesala de una profunda reconfiguración de su fuerza de trabajo, un fenómeno impulsado por una pirámide poblacional marcadamente regresiva, tal y como muestran los últimos datos publicados. Se ha consolidado una tasa de dependencia demográfica del 60,22%, una losa matemática superior a la media de la comunidad autónoma y de España, lo que significa que un número cada vez menor de personas en edad de trabajar debe sostener el bienestar y las pensiones de un colectivo inactivo al alza. Para el empresariado guipuzcoano, el desafío inmediato no es solo de volumen o de falta de mano de obra genérica, sino de relevo de competencias cualificadas, ya que la salida inminente de los trabajadores seniors implica el riesgo real de una pérdida masiva de conocimiento técnico acumulado y de un saber hacer industrial que las nuevas e insuficientes generaciones difícilmente podrán absorber a la misma velocidad, pese a que sean nativos tecnológicos y lleguen con otras habilidades. De ahí que la patronal Adegi se haya pronunciado recientemente al respecto al reivindicar un «pacto de país» entre las instituciones que enfrente varios desafíos de envergadura como la brecha de productividad europea frente a los grandes bloques económicos, la disrupción tecnológica, el desafío chino, el inexorable invierno demográfico o la crisis de la vivienda, entre otros factores.

«La vivienda se ha convertido en una política de talento para nuestras compañías» (Diario Vasco)

Juan Pablo Riesgo, socio responsable de EY Insights y socio de People Advisory Services de EY, analiza los desafíos demográficos y operativos que afronta Gipuzkoa ante la falta de relevo generacional. El especialista advierte que el acceso a la vivienda se ha convertido en una pieza fundamental de recursos humanos para poder atraer profesionales cualificados. Asimismo, propone gestionar la salida del talento senior como una transición de conocimiento y urge a las empresas a duplicar el ritmo de su productividad.  "No hablaría todavía de colapso, pero sí de riesgo estructural serio si no se actúa con anticipación. La economía vasca afronta un contexto ya exigente: un PIB de 87.857 millones de euros, exportaciones de 30.963 millones –más de un tercio de su producción– y además alrededor del 40% de sus ventas dirigidas a otras comunidades autónomas, con lo que cualquier tensión de demanda o costes impacta con rapidez en la industria. A ello se suman previsiones de crecimiento moderadas para 2026, de entre el 1,8% y el 2,3%, y el efecto del envejecimiento sobre demanda y oferta laboral. Por eso, margen hay, pero cada vez menos. La respuesta pasa por elevar productividad, movilizar talento senior, atraer profesionales externos y acelerar la tecnología. El problema no es solo demográfico: es no adaptar a tiempo el modelo productivo a una realidad nueva. .."

IMQ Zorrotzaurre inaugura nueva era con la trasformación más ambiciosa de su historia (El Correo)

Grupo IMQ acaba de cubrir un nuevo hito con la finalización del proceso de ampliación que venía acometiendo en las instalaciones de su hospital de referencia, la Clínica IMQ Zorrotzaurre. El proyecto, iniciado, en 2021, ha supuesto para la compañía una inversión de más de 30 millones de euros y constituye la iniciativa más ambiciosa que encara desde la puesta en marcha de la propia clínica en abril de 2012. Mucho más que un proyecto arquitectónico en un edificio que cuenta actualmente con 49.000 m2, la ampliación constituye un punto de inflexión para IMQ. No solo permite que la clínica gane en tamaño, capacidad asistencial, confort, seguridad y tecnología, sino que, sobre todo, fortalece el posicionamiento de liderazgo del Grupo dentro de la sanidad privada vasca, dotándole de los recursos que estima necesitará para los próximos 20 años. Además de consultas especializadas y pruebas diagnósticas, la clínica ofrece actualmente asistencia médico-quirúrgica y de urgencias en todas las especialidades a una media anual de más de 142.000 personas.  Dentro de las intervenciones realizadas, la más relevante ha sido la construcción de una nueva tercera planta en la zona central del hospital de más de 3.900 metros cuadrados, que ha obligado a reforzar incluso los cimientos del centro. 

Crecer no es lo mismo que converger (El País)

Los expertos piden elevar la productividad y la innovación para que la renta per capita española se aproxime a la de las principales economías de la UE. Rafael Doménech, responsable de análisis económico de BBVA Research, lo sintetiza así: “El PIB ha crecido mucho, pero el crecimiento se ha apoyado más en el empleo que en la productividad”. Y añade una imagen que resume el diagnóstico: “Es como un avión que está volando solo gracias a un motor, el del empleo. Pero necesitaríamos también el motor de la productividad”. En su revisión de primavera de las previsiones de España, el Fondo Monetario Internacional (FMI) introduce un matiz relevante: el crecimiento seguirá siendo sólido a corto plazo, pero tenderá a moderarse “a medida que se reduzca el impulso de la inmigración y se intensifique el envejecimiento demográfico”. La distancia con Europa con respecto al PIB per capita no responde a un único indicador, sino a la combinación de tres factores: una productividad insuficiente, empresas demasiado pequeñas y una renta por habitante que todavía no converge plenamente con las economías más avanzadas. En ese contexto, la idea de una economía de bajo coste empieza a tomar forma. No se trata necesariamente de una economía barata, sino de un modelo que crece apoyándose en costes bajos —salarios, escala empresarial o capital— más que en productividad, innovación o valor añadido.

Aplacar el IPC sin morir en el intento (El País)

"...El IPC de los servicios se sitúa por encima del 4% en términos interanuales, un ritmo muy superior a la media europea, lo que redunda en una brecha creciente de inflación en relación a los socios que comparten la moneda única. A esta tendencia, que precede el estallido del conflicto en Oriente Próximo, se superpone el impacto de dicho conflicto en los mercados de materias primas, y cuyo traslado a la economía española no se ha completado todavía. Si bien el precio de los hidrocarburos ha amainado, las empresas reportan un encarecimiento de los suministros. Por otra parte, el Gobierno se ha comprometido a revertir los recortes de IVA y de otros impuestos especiales que gravan el gas y los carburantes, lo que redundará en un repunte del IPC cercano a ocho décimas. De momento, sin embargo, no estamos asistiendo a un desbordamiento generalizado del doble brote de inflación —la energética y la que tiene por origen los servicios—. Los precios de los bienes industriales no energéticos suben menos de un 1%, ya que las empresas manufactureras podrían estar comprimiendo sus márgenes para absorber, al menos en parte, la subida de los costes de producción, para así no perder clientes. La misma contención se observa del lado de los salarios pactados en convenios colectivos, con ajustes inferiores al 3% en lo que va de año, lo que redunda en una pérdida de poder adquisitivo. Todo ello aleja el espectro de los efectos de segunda ronda, lo cual no significa que la inflación sea inocua..."

El coche eléctrico encuentra fábrica en España (El Correo)

Vitoria, Martorell, Navarra, Zaragoza, Madrid, Sagunto, Ferrol. España empieza a llenar su mapa industrial de proyectos ligados al coche eléctrico: nuevos modelos, ensamblaje de baterías, gigafactorías y fabricantes chinos que buscan producir dentro de Europa. Pero la fotografía tiene todavía dos velocidades. Mientras las plantas preparan 16 nuevos modelos eléctricos y también híbridos enchufables hasta 2028, los electrificados apenas representaron el 8,7% de la producción en el primer cuatrimestre de 2026. La nueva industria empieza a llegar a las fábricas antes de que el mercado haya terminado de despegar. La ofensiva llega después de varios años difíciles, marcados por la caída de producción, la crisis logística, los semiconductores y una transición eléctrica europea más lenta de lo previsto. En los últimos años han desaparecido de las líneas españolas varios modelos de combustión equivalentes a cerca de 300.000 unidades anuales y la electrificación pretende cubrir ese vacío industrial. Este pasado viernes la fábrica de Mercedes en Vitoria sumó un nuevo capítulo con el arranque de la producción en serie de la VLE, su nueva furgoneta totalmente eléctrica. La planta alavesa será la primera del planeta Mercedes en producir con la nueva plataforma eléctrica VAN.EA, fruto de más de 1.000 millones de euros de inversión y cinco años de trabajo.

El ‘boom’ de invertir en el espacio (El Mundo)

El espacio es el nuevo horizonte por conquistar; la economía de los 1,5 billones de euros dentro de una década, según cálculos iniciales, porque el mercado espacial (obligada referencia) puede llegar hasta el infinito y más allá. El apetito inversor por compañías líderes en este universo se hizo sentir el viernes en el debut en Wall Street de SpaceX, fundada por Elon Musk y valorada en 1,75 billones de dólares, según el folleto de su salida. No solo logró captar 75.000 millones entre nuevos inversores, sino que el día de su estreno las acciones subieron un 19% y en el postmercado las ganancias continuaban en la madrugada del sábado con otro 4% de subida. Invertir en el espacio es mucho más que mirar con preocupación el despegue de un cohete desde la Estación Espacial Internacional. Cuando Elon Musk habla de conquistar Marte hay algo (o mucho) de verdad en ello. Se trata de instalar los centros de datos del futuro en el espacio, donde enfriarlos o la propiedad del terreno dejaría de ser un dilema; de dar cobertura a Internet a miles de millones de ciudadanos a través de satélites; de defender el territorio de países; de vigilar el cambio climático; de interconectar canales de televisión para comprar un sinfín de ligas y partidos de fútbol, de fabricar vehículos con gravedad cero de forma más eficiente, o de crear alimentos para un mundo donde el acceso a recursos básicos ya es un reto. Se estima que la economía espacial alcance los 1,8 billones de dólares para 2035, multiplicando por tres veces su tamaño de 2023 y con un crecimiento anual del 9%. Esto es más que toda la economía española. Más allá de las cifras, lo relevante es que «el espacio» se va a convertir más en «una cuestión de conectar personas y bienes» con cinco industrias destacadas, que concentran el 60% de esa futurible economía espacial dentro de una década: transporte y cadena de suministros, alimentación y bebidas, defensa financiada por los estados, bienes de consumo y lifestyle y comunicaciones digitales.

Anthropic retira su IA más avanzada tras el veto de EE UU a los extranjeros (El Correo)

La empresa de inteligencia artificial Anthropic ha anunciado la suspensión del acceso a sus modelos más avanzados de inteligencia artificial (IA), ‘Claude Fable 5’ y ‘Mythos 5’, en cumplimiento de una directiva de control de exportaciones del Gobierno de Estados Unidos que restringe su acceso a ciudadanos extranjeros, ya sea dentro o fuera del país norteamericano, incluyendo a los empleados extranjeros de la compañía por motivos de «seguridad nacional». La compañía estadounidense explicó ayer en un comunicado que la orden ejecutiva no detalla los motivos específicos de la restricción, aunque deducen que las autoridades creen haber descubierto un método para «eludir o desbloquear» los límites de seguridad del programa. Anthropic defiende que el modelo ya contaba con estrictas salvaguardas para reducir el riesgo de uso indebido en tareas de ciberseguridad, y critica que la Casa Blanca solo les notificase las presuntas vulnerabilidades del sistema de manera verbal. «Estamos cumpliendo con la directiva legal del Gobierno y estamos revocando el acceso a Fable 5 y Mythos 5 para todos los usuarios. Sin embargo, no estamos de acuerdo en que el descubrimiento de una posible vulnerabilidad limitada deba ser motivo para retirar un modelo comercial implementado para cientos de millones de personas», apuntan.

Una gran bola de deuda pública pone a prueba los mercados (El País)

Lo que pasa con la deuda pública de los países y los mercados financieros donde se compra y se vende puede explicarse, en buena parte, a golpe de Tomahawk. Cada uno de estos misiles está valorado en unos dos millones de dólares en inventario, pero reponerlo cuesta ahora entre tres y 3,5 millones. Los Patriot, de cuatro a cinco millones. Cada día de guerra ha tenido un coste –solo directo– de 2.000 millones de dólares, según cálculos de la experta Linda Bilmes, de la Harvard Kennedy School, que estima el desembolso final en al menos un billón de dólares. La factura llega después de años de estímulos públicos para contener las crisis derivadas de la pandemia y el choque energético por la invasión rusa de Ucrania, factores que han disparado la deuda pública de los países y que empiezan a probar las costuras de los mercados. La inflación y el precio de una guerra más larga de lo que los expertos calculaban –y que su propio impulsor, Donald Trump, esperaba– ha llevado el tipo de interés de la deuda pública de los países a niveles máximos, en algunos casos, de las últimas décadas. El tipo promedio del bono a 10 años para los países del G-7 (Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, el Reino Unido, Francia, Canadá e Italia) ya había alcanzado en mayo su nivel más alto desde 2004, según datos de Apollo Management, y nada ayuda a prever un cambio de tendencia. Por una parte, por la citada inflación: los bonos suelen pagar un tipo de interés fijo a lo largo de su vigencia, y la parte principal al vencimiento, así que una subida del coste de la vida les resta atractivo, porque la ganancia ya no vale tanto como al principio. Por otra, porque las economías desarrolladas mantienen importantes niveles de déficit (del 7% de EE UU al 5% francés, por ejemplo) y eso obligará a seguir aumentando la emisión de títulos de deuda. 

El casino de la actualidad (El Correo)

Plataformas predictivas, como Polymarket o Kalshi, permiten apostar por casi todo. Más de 30 países, entre ellos España, las han bloqueado porque se han convertido en agentes del caos. Aunque también alojan apuestas deportivas, se caracterizan, fundamentalmente, por las predicciones geopolíticas y macroeconómicas, pero también por tratar de adivinar qué película reventará la taquilla el próximo fin de semana. «Se presentan como un mercado de predicciones basado en ‘blockchain’ en el que los usuarios compran y venden probabilidades sobre acontecimientos futuros. El problema es que el derecho no tiene una categoría para este tipo de plataformas, que mezclan elementos propios del juego online, de los mercados financieros, de los criptoactivos… Todo eso genera una enorme tensión regulatoria», explica Pere Simón Castellano, profesor del Máster en Derecho Digital de la UNIR. Aunque guardan similitudes con las casas de apuestas online, se parecen más a un mercado financiero que a un casino. «La diferencia es tecnológica y estructural. En plataformas como Bet365, existe un operador centralizado que fija las cuotas y controla el mercado; en Polymarket los usuarios operan entre sí mediante tecnología ‘blockchain’. No hay una intervención tan clara y directa. Por eso, se presentan como un mecanismo colectivo de agregación de información y predicciones», ilustra el experto. Funcionan a partir de los conocidos como ‘smart contracts’, o contratos inteligentes, que son programas informáticos que se ejecutan de manera automática y bajo una única ley: «Si ocurre A, entonces ejecuta B». De esa manera, los acuerdos (en este caso las apuestas) se autoejecutan sin necesidad de intermediarios. Las transacciones, eso sí, se realizan en dólares para evitar la volatilidad de las criptomonedas.

La rosa enferma: la socialdemocracia se marchita y pierde credibilidad (El País)

El centro izquierda europeo está en franco declive. Le falta punch, últimamente acaba en la lona elección tras elección. A principios de siglo, casi el 70% de los ciudadanos de la UE vivía bajo primeros ministros de la órbita socialdemócrata; hoy, esa cifra se limita al 10%. Apenas hay tres mandatarios (de 27) de este signo en el Consejo Europeo: la danesa Mette Frederiksen, el maltés Robert Abela y Pedro Sánchez. Y fuera de la Unión, destacan el británico Keir Starmer y el noruego Jonas Gahr Støre. En países como Francia y Alemania, directamente, se están hundiendo. ¿Cómo se gestó esta crisis? Los académicos citan la crisis del petróleo de los setenta, que provocó el ascenso de Reagan, Thatcher y los neoconservadores, y una crisis existencial en la izquierda. A menudo también se señala la caída del Muro, que llevó a algún zoquete a dictaminar el fin de la Historia, con ese matrimonio aparentemente indisoluble que iban a formar capitalismo y democracia, y que hoy se cae a pedazos. La tercera vía de Tony Blair y Gerhard Schröder, a caballo entre el siglo pasado y el actual, dio un impulso pasajero al proyecto, pero acabó dejándolo grogui entre el desastre de Irak y una política económica que prometía moderar los excesos del capitalismo y falló con estrépito. Aún quedaba el golpe de gracia: la Gran Recesión, la crisis de nuestras vidas, que tenía que suponer el final de los neocon y el regreso de Keynes, del consenso socialdemócrata. La credibilidad de la socialdemocracia se ha desdibujado porque fue complaciente con la austeridad y no ha sabido poner coto a la agenda desregulatoria de las derechas...

Trump afirma que suscribirá hoy el acuerdo con Irán y que se reabrirá Ormuz (El País, El Correo)

El presidente de EE UU, Donald Trump, aseguró ayer que la tregua con Irán se firmará hoy. En una ceremonia de la confusión que se ha convertido en rutina en Oriente Próximo, Irán negó que la rúbrica del acuerdo de paz se vaya a producir tan pronto. Al principio, a media mañana de ayer, fue un mensaje del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, según el cual Estados Unidos e Irán habían acordado un texto definitivo para poner fin a la guerra y lo próximo sería una firma electrónica en las siguientes 24 horas; a eso seguirían, añadía, conversaciones técnicas durante la semana. Fue al rato el turno del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, que dijo a la prensa local que la firma no será hoy. Aseguró que no cabía descartar la posibilidad de un acuerdo en los próximos días, pero pidió cautela a la hora de fijar una fecha. Después, Trump ofreció su propio calendario en un mensaje en su red social, Truth. “Está previsto que el acuerdo se firme mañana e, inmediatamente después de su firma, el estrecho de Ormuz quedará abierto para todos”, escribió en un post en el que aprovechó para atacar al expresidente Barack Obama, artífice en 2015 de un pacto con Irán que Trump definió como “un camino fácil, hermoso y sin obstáculos hacia [la obtención por parte de Teherán de] un arma nuclear”.